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Pasaje Utopía

Laura Nuñez

Relatos
El Muro

 


Localización:

En la zona norte de la ciudad se encuentra el Pasaje Utopía, una cortada que nace en la Plaza del Árbol Viejo y termina en un inmenso paredón en el que hay pintado un mural, una pintura en aerosol de una continuación imaginada del barrio, con casitas y la calle del pasaje que continúan hasta el horizonte.


Descripción:

El lugar no es singular por su arquitectura —con sus casitas bajas que dan al frente y algún edificio de departamentos que bloquea la luz de las casas circundantes—, sino por sus vecinos.
      En este pasaje viven los miembros de la Sociedad Secreta de Conspiradores.
      Sí, sí, claro, dirán ustedes, si es secreta ¿cómo es que se la conoce? Bueno, Urbys es un barrio pequeño en lo que respecta a geografía, y sus leyendas, gestas o simples cotilleos son bien conocidos por todos sus habitantes. Además, bien aburrido sería si nosotros, demiurgos de esta ciudad, no supiéramos qué pasa entre sus paredes.
      Así que los habitantes de Urbys sospechan que la Sociedad existe, pero aún no descubren qué es lo que traman, ni cuales son los vecinos del barrio que pertenecen a ella.
      Pero nosotros sí, claro.
      La pista me la dio un papelito que encontré en la vereda del Pasaje Utopía, de la mano donde da el sol a la tarde. Venía de un paseo por la Plaza del Árbol Viejo... ¿Florecerá algún día?, me preguntaba en silencio. La plaza tiene pocas estatuas y muchos árboles, pero el único que no da flores es el del centro, y por eso le dicen el Árbol Viejo. Estaba ahí antes de la plaza, antes del pasaje, y antes de Urbys, pero su leyenda es cosa de otra historia.
      Entonces, decía que encontré este papelito. Me llamó la atención el papel, satinado y un tanto amarillento; iba a dejarlo en el suelo: era una lista de almacén... papas fritas, queso, fiambre, esas cosas. Pero cuando lo di vuelta encontré el mensaje, escrito con prolija letra cursiva:

Querida Fabiola:

Nos reunimos hoy a las 2:00 en lo de Flavius. No hagan como siempre, que caen como peludo de regalo, tráiganse algo para picar.
      Hoy vamos a discutir qué hacemos con la Puerta. Para variar, Petro dice que tenemos que abrirla de nuevo, no estoy tan convencido de que sea el momento adecuado.
      ¿Qué pasa si Urbys encuentra a Utopía? ¿Cuáles serían las consecuencias? Petro dice que al cuerno con pensar tanto, que no puede ser malo que abramos Utopía para la ciudad.
      Pero no me preocupa la ciudad, sino Utopía... y quizás, también, el destino de nuestra Sociedad. ¿Cómo podremos soñar nuestra sociedad perfecta si ya encontramos una, lista para usar? ¿En qué van a quedar todas nuestras acciones, pensadas para crear nuestra propia utopía? No sé si esto te sonará a locura, Fabiola, pero me parece que aún no estamos preparados. ¿Y qué si abrimos Utopía como estamos ahora? Lo más probable es que la destruyamos, o que la Puerta se cierre para siempre.
      Así que pensémoslo mejor. Ésa es mi postura.
      Acerca del graffiti en las puertas de la Ópera, finalmente no pude hacerlo. Cuando estaba sacando el aerosol del bolso, escuché ruido de pasos. Aunque la noche estaba clara, en dos segundos se largó una tormenta terrible y quedé empapado. Nadie venía, pero el ruido de pasos se seguía escuchando, y dirás que soy un rematado cobarde, mi querida Fabiola (y probablemente estés en lo cierto), pero no termino de descreer del todo en esas historias de fantasmas que nos contaban cuando éramos chicos. Así que finalmente lo escribí en la estación del tren (que quede entre nosotros el motivo): "Toda realidad ha sido antes un sueño". Linda frase.
      Nos vemos esta noche,

                        Augusto

Esto me hizo pensar en varias cosas, a saber:


    1. Que Fabiola es una persona extremadamente descuidada, y de la terrible legión de Vaciadores de Heladeras. Nota mental, nunca invitarla a mi casa.

    2. Que esta gente de la Sociedad Secreta de Conspiradores usa nombres falsos, o todos tienen unos nombres ridiculísimos.

    3. Que nos habían descubierto. Apuré mis pasos y me acerqué al mural. Abrí la puerta de mi casa y entré... Por las dudas, cerré la Puerta con llave.