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12/Sep/05

Woo-Suk Hwang: "Ningún científico debería clonar un bebe"

El el científico coreano, primero en lograr la clonación de embriones humanos [rigurosamente: fue el primero en realizar una transferencia nuclear para pobtener células madre a partir de clones humanos], sostiene que el procedimiento es biológicamente imposible con las actuales limitaciones de la tecnología.

(La Nación) En el sexto piso del edificio número 85 de la Universidad de Seúl, un investigador trabaja en el ambiente en sombras de su laboratorio. Con una diminuta aguja retira el material genético de un óvulo humano recién extraído. Perfora la membrana exterior e introduce una célula de piel tomada de un paciente que padece una deficiencia inmunológica. Provisto de su doble juego de cromosomas, el óvulo comienza a dividirse y se transforma en un ovillo de células madre embrionarias, esas camaleónicas maquinarias biológicas capaces de transformarse en cualquiera de los 200 tejidos del organismo. Con una particularidad: en este caso, son genéticamente compatibles con el paciente necesitado de cura.

El protagonista de esta historia es el veterinario coreano Woo-Suk Hwang, sin duda uno de los más controvertidos y audaces investigadores del momento. En 2003 clonó vacas resistentes a la "enfermedad de la vaca loca". El 13 de febrero del año último dejó sin aliento al mundo científico al clonar por primera vez embriones humanos. El 20 de mayo de este año informó que había creado células madre "a medida"; es decir, compatibles con el ADN de donantes, un paso crucial hacia el reemplazo de tejidos dañados para curar la diabetes juvenil, las deficiencias inmunológicas o enfermedades degenerativas.

Aunque él prefiere denominarla "transferencia nuclear", su técnica no difiere mucho de la utilizada para clonar animales —de hecho, hace algunas semanas el mismo Hwang presentó al primer perro obtenido por clonación, Snuppy—, y hay quienes piensan que podría utilizarla —eventualmente— para clonar un ser humano.

En su país, donde este procedimiento está permitido, Hwang tiene estatura de héroe nacional y hasta se acuñó un sello postal en su honor. Célebre por su contracción al trabajo —se dice que hace 19 años se levanta a las 4:30 y está en el laboratorio entre las seis de la mañana y las doce de la noche, de lunes a lunes [y debe de ser así, porque suele contestar los correos electrónicos al instante]—, este año espera utilizar células madre animales para tratar daños de la médula espinal en ratas, perros y monos, y —si obtiene resultados positivos— pedirá permiso para comenzar con pruebas en seres humanos.

Formado como veterinario en la Universidad Nacional de Seúl, el científico de 52 años comenzó a clonar cerdos y vacas hace alrededor de una década. Su laboratorio, en el que trabajan 125 investigadores, tiene un presupuesto anual de dos millones de dólares. Recientemente las autoridades de su país le aprobaron un aumento del 50%.

Es poco antes de las siete de la mañana, hora de Seúl, y Hwang responde personalmente la llamada desde Buenos Aires en un inglés trabajoso.

—Doctor Hwang, permítame preguntarle: ¿ya está trabajando a esta hora?

—No es inusual: nosotros estamos en el laboratorio desde las seis de la mañana hasta la medianoche. Incluso sábados y domingos. (Se ríe.) Yo amo el trabajo. Soy un "workaholic".

—¿Cuándo empezó a trabajar en clonación?

—Comenzamos nuestro trabajo en animales hace más de diez años, pero agregamos una línea de investigación en células madre humanas en 2002. Tenemos varios laboratorios separados. Uno de ellos es el de transferencia nuclear en células animales. En ese laboratorio usamos sólo óvulos animales. Sin embargo, en nuestras instalaciones de investigación en humanos, usamos células de la piel y óvulos humanos. No usamos óvulos humanos y animales simultáneamente.

—Usted afirma que lo que hace no es exactamente clonación, ¿pero en qué difiere la técnica que emplea?

—No quiero llamar a este procedimiento clonación, sino transferencia nuclear de células somáticas (SCNT, según sus siglas en inglés). Nosotros pusimos como meta de nuestra investigación el desarrollo de una tecnología médica utilizando SCNT, y para ello usamos materiales humanos. Células madre humanas y óvulos humanos. Produjimos muchos animales clonados para xenotrasplantes, pero sin embargo nunca produciremos un bebé humano.

—En gran parte del mundo occidental se prohíbe este tipo de procedimientos. ¿En Corea está permitido?

—Sí, en Corea tenemos permiso, pero un permiso limitado. Tenemos guías y legislación muy estrictas. También tenemos leyes especiales de bioética y bioseguridad. De acuerdo con estas leyes, está prohibido tratar de producir la clonación humana. El gobierno nos otorgó una licencia para hacer transferencia nuclear somática para producir células clonadas, no un bebé clonado.

—¿No piensa usted que, tal vez en otro lugar del mundo, alguien intentará clonar una persona?

—No, nunca pienso que es posible, porque creo que la clonación humana es inestable y va en contra de la ética. Además, creo que es biológicamente imposible con las presentes limitaciones y tecnología. Por eso pienso que ningún científico ni laboratorio deberían intentar producir un bebé clonado.

—El cine plantea escenarios inquietantes, como el que imagina la película La isla, precisamente acerca de una fábrica de clones para producir tejidos de reemplazo para pacientes millonarios. ¿Con los actuales conocimientos esa posibilidad se acerca cada vez más?

—Creo firmemente y quiero anunciar que todos los países tienen que repeler y tener regulaciones y leyes muy estrictas para evitar que se clonen bebes.

—En los diarios se publican innumerables noticias acerca de las promesas de las células madre, aunque todavía no existen aplicaciones efectivas. ¿Qué certeza hay de que esas promesas se cumplirán?

—Como usted sabe, sólo establecimos líneas de células madre embrionarias de los pacientes. Todavía nos resta probar que esos procedimientos son seguros y eficaces en modelos animales; sólo así aplicaríamos en el futuro estas células a los pacientes.

—¿Es verdad que, para que las células prosperen en las incubadoras, usted les pide a sus colaboradores que haya siempre una presencia humana en el laboratorio?

—Una de mis lecciones a los miembros de mi equipo es que seamos diligentes y trabajadores. Uno de los miembros de mi laboratorio está siempre al lado de nuestras incubadoras; quiero decir que tenemos que dedicarnos a nuestras células para desarrollar nuestra tecnología para el paciente. Nuestros métodos van del laboratorio a la cama del paciente. Yo quiero que esta tecnología llegue al paciente tan pronto como sea posible.

—¿Cuándo espera comenzar con las pruebas clínicas y la implantación de células humanas clonadas?

—Necesitamos hacer pruebas en animales antes de comenzar con las pruebas clínicas. No puedo dar una fecha específica, pero espero que comenzaremos con estudios en humanos en el futuro próximo.

—¿Será posible en el futuro obtener órganos de animales para implantarlos en seres humanos?

—Como sabe, los cerdos tienen características anatómicas y fisiológicas muy similares a las de los seres humanos. De modo que desarrollamos cerdos humanizados utilizando la tecnología de clonación y técnicas moleculares. Podemos desarrollar cerdos humanizados en el futuro y, si obtenemos órganos humanizados de ellos, tal vez podremos utilizarlos para los pacientes.

—¿Cómo llegó a la ciencia?

—Quise ser veterinario desde que estaba en la escuela secundaria. Pero una vez que ingresé en la escuela de veterinaria y me gradué, quise dedicarme a la ciencia y la investigación.

—¿Es diferente clonar un embrión humano de uno de vaca o de ratón? ¿Se comportan distinto en el laboratorio?

—Los ovocitos humanos son difíciles de manipular. Son pegajosos y se rompen fácilmente durante la manipulación.

—¿Qué opina sobre el trabajo de Eggan y colegas publicado recientemente en Science? [Los científicos lograron producir células madre fusionando células somáticas y embrionarias.] ¿Reemplazará esta técnica el trasplante nuclear que usted practica?

—Es un notable avance científico.

—Hay muchos que lo respaldan, pero también otros que no están de acuerdo con su trabajo. ¿Le preocupan las críticas?

—Respeto todas las opiniones. Las buenas críticas nos ayudan en nuestras investigaciones.

—¿Es religioso?

—Soy budista.

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