¡ME GUSTA
AXXÓN!

Archivo de 5 Julio 2009

La sexualidad humana abarca un resbaladizo espectro biológico. El modelo estándar humano se basa en 46 cromosomas, entre ellos dos que determinan el sexo: XX para las mujeres, XY para los hombres. Pero no todo el mundo termina con 46XX o 46XY

“Estoy satisfecho con una Naturaleza libre”, escribió una vez el psicólogo / filósofo William James a un colega pendenciero. “A usted parece gustarle, y llevar a la práctica, un jardín italiano, en donde todas las cosas se mantienen en compartimentos separados y uno debe seguir caminos rectos”.

Siempre he admirado la forma en que James impugnaba lo que percibía como un dogma científico. En este caso, planteó un enigma contra el que aún se lucha La ciencia, con su amor por la clasificación, pretende imponer un estricto orden en el mundo que nos rodea. Sin embargo, la vida en la Tierra es (perdonen el juego de palabras), por naturaleza, compleja, desordenada y, en palabras de James, “todo un mundo gótico”.

Esta perspectiva Jamesiana impregna el inteligente y comprensivo libro de Gerald Callahan, Between XX and XY: Intersexuality and the myth of two sexes. El argumento de Callahan surge del hecho de que la sexualidad humana abarca un resbaladizo espectro biológico. La visión estereotipada de los dos sexos —Yo Tarzán, Tú Jane— no sólo es de historieta, sino que limita la comprensión de nuestra propia biología, y la posibilidad de saber apreciarla.

“Seguimos viendo una división donde no existe”, escribe Callahan “, un espejismo en el caliente territorio del sexo”. Callahan sostiene que, en cambio, hay una serie de características sexuales que se van desde el Tarzán inflado por la testosterona a la femenina “perfección” de una estereotipada Jane, y que existen todas las variaciones ubicadas en el medio. “En verdad, todos somos intersexuales”, concluye.

El modelo estándar de desarrollo humano se basa en 46 cromosomas, entre ellos dos que determinan el sexo: XX para las mujeres, XY para los hombres. Pero, como señala Callahan, no todo el mundo termina con 46XX o 46XY. Las variaciones en el esperma o en el óvulo, en la mezcla de células de la madre y el padre, y en la división celular que sigue, pueden remezclar la sopa genética y dar resultados alternativos.

“Las posibilidades”, escribe Callahan, “son tan grandes como las variedades en las fragancias de las flores: 45X; 47XXX; 48XXXX; 49XXXXX; 47XYY; 47XXY; 48XXXY; 49XXXXY y 49XXXYY”. Estas variaciones son familiares para los genetistas —la primera en la lista, por ejemplo, se conoce como el síndrome de Turner— pero el público en general todavía está atrapado en un mundo en blanco y negro de XX / XY.

Gran parte del libro de Callahan se dedica a explorar nuestra comprensión de la intersexualidad, desde los médicos de la antigua Grecia hasta los neuroendocrinólogos de hoy. Asimismo, presenta las historias de personas que viven en alguna posición intermedia entre los clásicos criterios de valoración de hombres y mujeres. “A decir verdad, creo que la cosa más importante que me gustaría que entendieran las personas acerca de mí es que soy una persona”, dice Kailana, que es hermafrodita, en un arranque de rabia, dolor y enojo.

Callahan, profesor asociado de inmunología dedicado a reforzar la comprensión pública de la ciencia en la Universidad del Estado de Colorado, es un consumado y versátil escritor. Su trabajo ha aparecido en todas partes, desde Nature hasta Southern Poetry Review. Como resultado, el libro tiene un atractivo estilo literario, incluso en las complicadas descripciones biológicas. A veces raya en la prosa rosa, como cuando describe Los Ángeles como un lugar de “limp palm trees curdling in the oily light” (”flexibles palmeras cuajadas en la aceitosa luz”), pero en su mayor parte el lenguaje es bien pulido.

¿Tengo que pensar que el resultado es suficientemente bueno para cambiar la mente de aquellos que prefieren el modelo estándar de la sexualidad? En realidad no. Estas actitudes se basan en la costumbre y la fe más que en la lógica científica. Espero, sin embargo, reforzar las fuerzas que nos mueven hacia una perspectiva más generosa. Todos estamos en mejor situación para apreciar, como James escribió hace mucho tiempo, que la vida real que nunca sigue un camino regido por la “rectitud”.

El libro que comentamos es Between XX and XY: Intersexuality and the myth of two sexes (Entre XX y XY: la intersexualidad y el mito de los dos sexos), por Gerald N. Callahan Publicado por: Chicago Review Press.

Fuente: New Scientist. Aportado por Eduardo J. Carletti

Más información:



Las primeras cuerdas cósmicas eran inestables y se dividieron en pequeñas piezas, limitadas por monopolos

El espacio-tiempo debe haber tenido fallas del tamaño del universo, llamadas cuerdas cósmicas, moviéndose a través de él, pero todavía nadie ha sido capaz de encontrarlas. Esto se podría deber a que se rompieron en una maraña de cuerdas y esferas (como cuentas de un collar) poco después del Big Bang.

La buena noticia es que esto habría creado ondas gravitatorias que se podrían detectar en la Tierra.

Muchas teorías predicen la existencia de cuerdas cósmicas. Estos defectos topológicos en el espacio-tiempo, que pueden ser más grandes que el universo observable, se podrían haber formado cuando el cosmos se enfrió luego de su inicio en caliente. Se esperaba que la impronta de su muy alta gravedad se pudiese ver en el fondo cósmico de microondas —la radiación remanente de la gran explosión— o como lentes gravitatorias que curvan la luz distante hacia nosotros. Sin embargo, no se ha visto aún ninguna prueba convincente.

Las cuerdas cósmicas se podrían haber fragmentado en el nacimiento del universo y haber dado latigazos a través del cosmos con sus extremos cargados de bolas o “cuentas” (Imagen: Adolf Schaller for STScI/NASA)

Según Ben Shlaer, de la Universidad Tufts en Medford, Massachusetts, y sus colegas, podría ser porque las cuerdas eran inestables y se dividieron en pequeños trozos más pequeños poco después de formarse.

Las primeras cuerdas podrían haberse convertido en gigantescos lazos cerrados o fragmentos extremadamente grandes terminados con “cuentas”. A éstas se las debe identificar como monopolos; similares al polo norte o sur de un imán, pero sin el otro polo asociado.

El análisis del equipo muestra que cuando las cuerdas se rompieron los extremos habrían quedado limitados por más monopolos, llevando a un universo lleno de cadenas fragmentadas con bolas en sus extremos. En el universo primitivo, estas cadenas altamente tensionadas podrían haber dado latigazos, acelerando las masivas “cuentas” a velocidades relativistas. Esto habría generado apretados haces de ondas gravitatorias, que viajarían aún a través del espacio-tiempo.

“Es posible que, si se espera el tiempo suficiente, una de esas concentradas ráfagas golpee la Tierra, lo que causaría la detección en uno de nuestros detectores de ondas”, dice Shlaer.

Entre esos detectores están el Laser Interferometer Gravitational Observatory, al que en la actualidad se está actualizando, y el futuro Laser Interferometer Space Antenna. La gama posible de frecuencias de estas ondas es excepcionalmente grande, “lo que aumenta las esperanzas de detección” de las cuerdas cósmicas, dice el físico teórico Henry Tye en la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York.

Fuente: New Scientis. Aportado por Eduardo J. Carletti

Más información:



Ya está aquí el trailer en español de 2012, el épico film sobre el fin del mundo que dirige el experto en Apocalipsis cinematográficas Roland Emmerich

El director de superproducciones catastróficas como El día de mañana, Godzilla, Independence Day, 10.000… llega con otra cinta mastodóntica, que en esta ocasión llega a la gran pantalla la madre de todas las catástrofes: el fin del mundo. Erupciones volcánicas, tifones, ciclones, tsunamis, y demás desastres naturales se dan cita en esta cinta basada en la predicción del calendario maya, que señala el fin del mundo para el año 2012.

París arrasado, destrucción del Vaticano o de la Casa Blanca (que Emmerich ya hizo saltar por los aires en Independence Day) son algunos de los espectaculares planos que nos dejan estos dos minutos de adelanto que bastan para dejar bien a las claras que 2012 será un auténtico espectáculo visual.

John Cusak es el protagonista de 2012, una cinta que se estrenará en nuestro país el 20 de noviembre y en la que también hay otros rostros conocidos como Danny Glover (Arma Letal), Thandie Newton (Crash) o Woody Harrelson (Siete Almas).


VIDEO: ESPERE UN MOMENTO MIENTRAS SE CARGA

Fuente: El Séptimo Arte. Aportado por Eduardo J. Carletti



Es lo que suele pasar con los robots de apariencia humana: o son ridículos, o provocan escalofríos; pero de naturales, nada de nada.

Aún así hay que quitarse el sombrero con el animatronic de Obama instalado en el Hall de los Presidentes del Disney World de Orlando.

El lenguaje corporal del robot es impresionante, aunque su perturbadora mirada sigue dejando algo que desear.

No te pierdas el video.


VIDEO: ESPERE UN MOMENTO MIENTRAS SE CARGA

Fuente: Engadget. Aportado por Eduardo J. Carletti




Noticias: Sección anterior, por tema
Ciencia - Cine - Espacio - Espectáculos - Historietas - Internet - Juegos
Libros - Literatura - Revistas - Sociedad - Tecnología - Televisión

Noticias en esta sección y la anterior, por año
2010 - 2009 - 2008 - 2007 - 2006 - 2005 - 2004 - 2003 - 2002

Axxón, Ciencia Ficción: una lista de e-mail donde podemos conversar de los temas que nos interesan
Este grupo funciona en Grupos Yahoo! ar.groups.yahoo.com

Búsqueda personalizada