Archivo de 16 Julio 2009
Si la Tierra recibiera el mensaje que se ve en la imagen de abajo desde el espacio exterior, ¿podríamos decodificarlo?
El 12 de julio de 2009 apareció la imagen que sigue en la famosa página web “Astronomy Picture of the Day” (Imagen astronómica del día) de la NASA.
Se trata de la primera página de un largo mensaje codificado que fue emitido hacia el espacio para llegar a posibles extraterrestres por un grupo liderado por Yvan Dutil y Stephane Dumas, llamado “Cosmic Call” (”Llamado Cósmico”).
El mensaje se emitió hacia estrellas cercanas, HD178428 (68,3 años luz), HD186408 (70,5 años luz), HD190067 (63,0 años luz), HD190360 (51,8 añoz luz) y HD190406 (57,6 añoz luz), usando un radiotelescopio, el 24 de mayo, 30 de junio y 1 de julio de 1999. En el año 2003 se envió otro mensaje.
El mensaje enviado en 1999 fue divivido en dos partes; la primera parte fue enviada tres veces a una velocidad de 100 bits por segundo, la segunda parte fue enviada una sola vez a 2.000 bits por segundo. El radiotelescopio utilizado, que posee una parabólica única de 70 metros de diámetro, está ubicado en Ucrania, en la península de Crimea cerca de la ciudad de Yevpatoria.
La primera página del mensaje de Cosmic Call del 1999, que mostramos arriba en la imagen, se compone de números y sería un enigma fácil de resolver para cualquier aficionado a este tipo de desafíos. Según dicen, es más fácil de decodificar que otro mensaje, más famoso, que se envió al distante cúmulo estelar M13 en 1974.
Si alguien se interesa por el mensaje completo, puede hallarlo aquí.
Si no pudo descubrir cómo es la clave para este código, podrá encontrar todos los datos sobre la codificación utilizada aquí (PDF).
Fuente: APOD. Aportado por Eduardo J. Carletti
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Unos seres de apariencia gelatinosa encontrados en una revisión de rutina en las alcantarillas de la ciudad de Raleigh han alertado a la población, que ha comenzado a llamarlos “Los monstruos de las alcantarillas”
En una revisión de rutina en las alcantarillas del barrio comercial de Cameron, en la ciudad de Raleigh, Carolina del Norte, los obreros del servicio sanitario encontraron en las paredes de los túneles unos organismos de apariencia gelatinosa que palpitaban frente a la cámara.
El vídeo fue colgado en YouTube, presuntamente por un trabajador que participó en esa revisión. Mientras la noticia se propagaba por internet, comenzaron a surgir rumores de todo tipo.
De acuerdo con el diario News & Observer, su redacción ha recibido aseveraciones de que se trata de organismos genéticamente modificados, que podrían tomar la ciudad como en una película de horror.
Sin embargo, Thomas Kwak, biólogo de la Universidad de Carolina del Norte, ha explicado que las masas palpitantes expuestas en los videos son invertebrados acuáticos minúsculos que suelen vivir agrupados en colonias en el fondo marino.
Por otra parte, un ingeniero de la localidad aseguró que los organismos no son otra cosa que organismos del género Tubifex, es decir, gusanos de los canales; cuya presencia en muy común en los drenajes.
Existe también una fuerte tendencia en el portal de YouTube, en la que los usuarios aseguran que las imágenes no son otra cosa que una colonoscopía.
Pusimos esta noticia porque nos pareció muy graciosa. Quizás a alguien lo inspire para escribir…
Fuente: Milenio.com. Aportado por Eduardo J. Carletti
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En un reciente seminario de física en el Acelerador del Laboratorio Nacional Fermi del Departamento de Energía de EEUU, Pat Lukens, físico del Fermilab en el experimento CDF, anunció la observación de una nueva partícula, la omega sub-b. La partícula contiene tres quarks, dos quarks “strange” (”extraños”) y un quark “bottom” (”fondo”), que da forma a la configuración s-s-b. Es una pariente exótica del protón, mucho más común, y tiene aproximadamente seis veces la masa de éste
La observación de esta partícula “doblemente extraña” (por los dos quarks “extraños” —”strange” en inglés— que la componen), que el Modelo Estándar predice, es significativa debido a que refuerza la confianza de los físicos en su comprensión de cómo los quarks forman la materia. Además, este hallazgo entra en conflicto con un resultado anunciado con 2008 por el experimento hermano del CDF, el DZero.
La omega sub-b es la última entrada en la llamada “tabla periódica de los bariones”. Los bariones son partículas formadas por tres quarks, y los ejemplos más comunes son el protón y el neutrón. El acelerador de partículas Tevatron, parte del Fermilab, es único en su capacidad de producir bariones que contienen el quark b, y los grandes muestreos de datos disponibles tras muchos años de ejecución con éxito les permiten a los experimentadores encontrar y estudiar estas raras partículas. La observación abre un nuevo panorama para que los científicos investiguen sus propiedades y comprendan mejor el raro objeto.
Filtrando casi 5 x 1014 colisiones de protones y antiprotones que se produjeron en el colisionador de partículas Tevatron del Fermilab, el grupo colaborativo CDF aisló 16 ejemplos en los que las partículas emergían de una colisión revelando la señal distintiva de una partícula omega sub-b. Una vez que se crea, las omega sub-b viajan una fracción de milímetro antes de desintegrarse en partículas más livianas. Esta desintegración, producida por medio de la fuerza nuclear débil, tiene lugar en una billonésima de segundo. De hecho, el CDF ha realizado la primera medición del tiempo de vida de la omega sub-b y obtuvo un valor de 1,13 +0,53-0,40 (estad) ±0,02 (sist) billonésimas de segundo.
En agosto de 2008, el experimento DZero anunció su observación de la partícula omega sub-b basada en una muestra menor de datos del Tevatron. Lo interesante es que la nueva observación que anuncia el CDF entra en conflicto directo con este resultado anterior de DZero. Los físicos de CDF midieron la masa de omega sub-b en un valor de 6054,4 ±6,8 (estad) ±0,9 (sist.) MeV/c2, en comparación con la de DZero de 6165 ±10 (stad) ±13 (sist) MeV/c2. Estos dos resultados experimentales son inconsistentes estadísticamente entre sí, lo que deja la pregunta a los científicos de los dos experimentos si han medido la misma partícula. Además, los experimentos observaron diferentes ritmos de producción de esta partícula. Tal vez lo más interesante es que ninguno de los experimentos obtuvo una prueba de partículas con el valor medido por el otro.
Aunque el último resultado que anuncia el CDF concuerda con las expectativas teóricas para la partícula omega sub-b tanto en el ritmo de producción como en el valor de su masa, se requiere una investigación para resolver el misterio de por qué se obtuvieron resultados contradictorios.
El descubrimiento de omega sub-b sigue a la observación del barión cascada b-menos, que fue observado por primera vez en el Tevatron en el 2007, y dos tipos de bariones sigma sub-b, que fueron descubiertos en el Tevatron en el 2006.
El grupo colaborativo CDF envió un artículo que resume los detalles de su descubrimiento a la revista Physical Review D. Está también disponible on-line en: http://arxiv.org/abs/0905.3123
CDF es un experimento internacional que une unos 600 físicos de 62 instituciones en 15 países. Cuenta con el apoyo del Departamento de Energía de EEUU, de la National Science Foundation y una serie de organismos internacionales de financiación. Fermilab es un laboratorio nacional de EEUU, financiado por la Oficina de Ciencias del Departamento de Energía de este país, operada en virtud de un contrato por Fermi Research Alliance, LLC.
Fuente: Fermilab. Aportado por Eduardo J. Carletti
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Un nuevo estudio ha aclarado los orígenes de las rayas de tigre y un océano subsuperficial en Encélado, una de las muchas lunas de Saturno
Se cree que estas formaciones geológicas son resultado de la inusual composición química de la luna, y no por la presencia de un núcleo caliente, arrojando así luz acerca de la evolución de los planetas y guiando la exploración espacial del futuro.
El modelo por ordenador desarrollado por los investigadores apunta a que Encélado poseía inicialmente una capa congelada compuesta por una mezcla de amoníaco y hielo de agua, que rodeaba un núcleo rocoso. Con el tiempo, a medida que Encélado interaccionaba con otras lunas, se generó una pequeña cantidad de calor por encima del núcleo de silicatos, lo que hizo que la capa de hielo se separara en capas diferentes químicamente. Encima del núcleo se formó una capa líquida rica en amoníaco, mientras que por encima de ésta se formó otra capa delgada de hielo de agua pura.
El Dr. Dave Stegman, de la Escuela de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Melbourne, dirigió el estudio y afirma que parte del interés en Encélado es porque alguna vez se presumió que era una bola de hielo sin vida, hasta que se observó una pluma de vapor de agua que brotaba de su superficie en 2006.
“La nave espacial Cassini de la NASA recientemente reveló que Encélado es un lugar dinámico, que registra rasgos geológicos, como los géiseres que brotan de las ‘rayas de tigre”, que se cree que son grietas causadas por la actividad tectónica en el polo sur de la superficie de la luna”, dice el Dr. Stegman.
La luna es también uno de los objetos más brillantes de nuestro Sistema Solar, porque el hielo que cubre su superficie refleja casi el 100 por ciento de la luz del Sol que da en ella. Una de las 53 lunas de Saturno ( identificadas hasta ahora), Encélado refleja tanta energía del Sol que la temperatura de su superficie es de unos -201 ° C (-330 ° F).
Buscando cómo lidiar con una pequeña luna inaccesible con un interior completamente congelado, capaz de mostrar actividad geológica, el Dr. Stegman y sus colegas utilizaron simulaciones por ordenador para explorarla virtualmente.
El amoníaco, que se encuentran en la Tierra como un oloroso gas que se usa para hacer fertilizantes, se ha observado indirectamente que está presente en Encélado y que formó parte básica del estudio, que es el primero en revelar el origen del océano debajo de la superficie.
El modelo revela que Encélado inicialmente tenía una cáscara congelada compuesta de una mezcla de amoníaco y agua helada alrededor de un núcleo rocoso. Con el tiempo, al interactuar Encélado con otras lunas, se generó una pequeña cantidad de calor sobre el núcleo de silicato, lo que hizo que el depósito de hielo se separara en capas químicamente distintas. Una capa líquida enriquecida con amoníaco se formó sobre el núcleo, mientras que se formaba una capa delgada de hielo puro de agua por encima de eso. El trabajo se publicará en el mes de agosto en la revista Icarus de ciencia planetaria.
“Descubrimos que si se formaba una capa de hielo de agua pura cerca del núcleo, había suficiente flotabilidad, y esa redistribución de la masa podría generar grandes fuerzas tectónicas en la superficie”, dice el Dr. Stegman. “Sin embargo, el hielo de agua pura que sube está ligeramente más caliente, lo que provoca que se produzca una nueva separación, esta vez formando un océano enriquecido con amoníaco justo debajo de la superficie. “La presencia de amoníaco, que actúa como anti-congelante, ayuda a mantener el océano en estado líquido”.
“Estas simulaciones son un paso importante en la comprensión de cómo evolucionan los planetas y generan futuros interrogantes para enfocar la exploración del espacio y las observaciones. Es de esperar que progrese nuestra comprensión de cómo y por qué los planetas y las lunas son diferentes los unos a los otros”.
Fuente: University of Melbourne. Aportado por Eduardo J. Carletti
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