Archivo de 23 Enero 2010
El volumen, que recopila artículos aparecidos en el suplemento Futuros de Página/12, fue editado por Ediciones de la Flor
Hay perlitas que están condenadas al olvido. Ya lo dice el adagio: Nada más viejo que el diario de ayer. Acaso la suerte de los suplementos culturales pueda durar un poco más: una semana. Pero los artículos que desde hace más de once años viene publicando Pablo Capanna en el suplemento Futuro del diario Página/12 sin duda merecían mejor suerte.
En una entrevista realizada a mediados del año pasado, Capanna reconoció estar trabajando en cuatro volúmenes recopilatorios, divididos por temas. “Uno se llama Conspiraciones, y está por salir —decía el escritor—. Lo publica Ediciones de La Flor. Es sobre pseudociencias, teorías conspirativas, sectas delirantes… Hay otro que se llama Aspiraciones, que es sobre utopías. El otro se llama Inspiraciones, y es sobre historia de la ciencia. Finalmente, Intenciones, que es sobre la historia de la tecnología. No sé quién editará los tres restantes. Tienen mucho trabajo encima. Los reescribí, refundí varios artículos. Hice una muy buena selección, porque hay bastante material”.
La buena noticia es que Conspiraciones… ya vio la luz a fines del año pasado, y lo hemos recibido para dar cuenta de él próximamente. Por sus páginas desfilan desde los ovnis y los hombres de negro, hasta la sabiduría olvidada de los egipcios, pasando por apuntes sobre Tesla y Edison.
Título: Conspiraciones - Guía de delirios posmodernos
Autor: Pablo Capanna
Ediciones de la Flor
Buenos Aires, Noviembre 2009
224 páginas
Fuente: Aportado por Alejandro Alonso
Más información:
- “La sangre de los elfos” (edición coleccionista), de Andrzej. Sapkowski, en Alamut
- Recibimos “Nosotros”, de Evgueni Zamiatin, en Miluno
- Dolmen Editorial publica una antología de zombis creada en exclusiva por escritores de Nocte
- Stephen King regresa más terrorífico que nunca
- “La espada del destino” (edición coleccionista), de Andrzej Sapkowski, en Alamut
- “Interludio”, de Carlos O. Antognazzi, en Ediciones Tauro
- “Historia de la ciencia ficción, y sus relaciones con las máquinas”, de Javier Lorca, en Capital Intelectual
- “Un mundo demasiado próximo”, de Kay Kenyon, en La Factoría de Ideas
- Está disponible la “Antología II Premio Ovelles Eléctriques”
- “Las Sendas Púrpuras”, de Ángel Torres Quesada, en AJEC
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Ya salió el segundo tomo de los Cuentos de la Abadía de Carfax, que tiene prólogo de Ariel Mazzeo y, como autor invitado, a Fernando Sorrentino
Reunidos por Marcelo di Marco, fundador del movimiento, los quince autores que integran La Abadía de Carfax escriben narraciones de horror, ciencia ficción, terror y fantasía. Y procuran hacerlo identificados con el género que aman, aunando tradición y renovación. Desde enero de 2005, vienen sumando sus esfuerzos para proponer, en una serie de antologías y novelas, con gran calidad editorial. El primer volumen (http://www.elaleph.com/libro/62214/) data de 2006, con selección, introducción y notas de Nomi Pendzik.
Libro: Cuentos de la Abadía de Carfax 2
Selección y prólogo: Ariel Mazzeo
Autor invitado: Fernando Sorrentino
Los integrantes de la Abadía: Marcelo di Marco, Daniel Aloisio, Karina sacerdote, Nomi Pendzik, Luis Cattenazzi, María Taltavull, Matías Orta, Pablo Forcinito, Claudia Cortalezzi, Federico Buccino, Mariana Alonso, Ricardo Giorno, Juan Moccagatta, Miguel Sardegna y Daniel De Leo.
Los libros se consiguen en:
Librerías Cúspide: http://www.cuspide.com/isbn/9872299900
Cuentos de la Abadía de Carfax - elaleph: http://www.elaleph.com/libro/62214/
Cuentos de la Abadía de Carfax 2 - elaleph: http://www.elaleph.com/libro/87024/
Librerías Paidós http://www.libreriapaidos.com/libros/0/987229990.asp
Fuente: Gacetilla. Aportado por Alejandro Alonso
Más información:
- “Las tropas de la muerte”, de Joe Schreiber, en Timun Mas
- “Diario de una invasión zombie”, de J.L. Bourne, en Timun Mas
- “Avatar. Manual de supervivencia en Pandora”, de María Wilheim y Dirk Mathison, en Timun Mas
- “Las puertas de la Casa de la Muerte”, de Steven Erikson, en La Factoría de Ideas
- “Vampiros. Guía de supervivencia”, de Manuel Jesús Zamora, en Berenice
- “Piel de Fantasma”, de Rafael Marín, en AJEC
- “La caja del mal”, de Martin Langfield, en la Factoría de Ideas
- “El juego de las maldiciones”, de Clive Barker, en La Factoría de Ideas
- “La dama del lago 2″, Andrzej Sapkowski, en Alamut y Bibliópolis
- “La Guerra por el Norte”, de Guillem López, en AJEC
Agregado el admin en ESPACIO, Sondas
Se quedó sin energía solar en noviembre de 2008 por efecto del invierno boreal. La sonda orbital Mars Odissey hará otros 19 intentos esta semana para localizarla. Los científicos de la NASA tienen muy pocas esperanzas de que siga operativa
La nave orbital de la NASA Mars Odissey no ha conseguido recibir señal alguna del robot Phoenix Mars Lander —que en noviembre de 2008 puso fin a sus comunicaciones con la Tierra al quedarse sin energía solar por efecto del invierno boreal marciano— tras completar un total de once sobrevuelos sobre la zona en que esta pequeña nave llegó a Marte, cerca del polo norte del planeta rojo.
Según informa la NASA, está previsto realizar otras 19 pasadas durante esta semana para comprobar si puede seguir emitiendo algún tipo de señal por débil que sea. Nuevos intentos tendrán lugar en febrero y en marzo.
Phoenix completó con éxito hace más de un año cinco meses de misión y envió “sorprendentes datos” del planeta rojo, incluida la presencia de hielo. Los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory (JPL), responsables del proyecto, no esperan que realmente pueden recibirse señales actualmente ya que el ‘hardware’ de la nave no fue diseñado para sobrevivir a temperaturas extremas y congelaciones.
Escasas esperanzas
En el caso poco probable de que ésta todavía esté activa se espera que siga las instrucciones de su ordenador interno, de forma que si el sistema funciona, una vez que los paneles solares acumulen la energía necesaria para ponerse en marcha, Phoenix podría intentar de nuevo la comunicación con la Tierra.
En su momento, la nave completó una misión dos meses superior a lo previsto y si en este caso consigue ‘resucitar’ emplearía alternativamente, durante la toma de contacto, sus dos radios y sus dos antenas. En concreto, Odyssey sobrevolará Phoenix en torno a diez veces por día, durante tres jornadas consecutivas, y en febrero y marzo de este año retomará las campañas de ‘escucha’.
“No esperamos que Phoenix haya sobrevivido, y por tanto no creemos que vayamos a escucharla. No obstante, si está transmitiendo, Odyssey la escuchará”, destacó el jefe de telecomunicaciones del programa de exploración marciana del JPL de la NASA, Chad Edwards.
La cantidad de luz solar que se registra sobre Phoenix en la actualidad es la misma que tuvo lugar en el momento de cese de comunicación el pasado 2 de noviembre de 2008, con 17 horas de sol diarias. Los intentos de escucha se prolongarán hasta cuando el Sol esté sobre el horizonte del planeta con las 24,7 horas de día marciano.
Primavera en Marte
Si finalmente Odyssey no la escucha, el orbitador intentará adentrarse en su señal para obtener más información sobre el estado de la nave. De hecho, uno de los objetivos principales de esta ‘reconexión’ es ver cuál es el estado de las capacidades que todavía retiene Phoenix y determinar qué oportunidades le brinda a la NASA para futuros experimentos.
Desde el pasado 26 de octubre el hemisferio norte marciano, donde se encuentra Phoenix, se encuentra en primavera, por lo que la luz y las temperaturas son más favorables para esta nueva toma de contacto con la Tierra.
Las últimas noticias que se disponen de Phoenix proceden de la sonda de la NASA Mars Reconnaissance Orbiter, que la fotografió en dos ocasiones, el pasado 30 de julio y el 22 de agosto, en plena etapa invernal del planeta rojo, a la nave ‘congelada’ en Marte.
Fuente: El Mundo. Aportado por Eduardo J. Carletti
Más información:
Habrán oído algo sobre esta controversia. Los físicos de partículas predicen que el nuevo impactador de átomos de máxima energía del mundo, el Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider , LHC) ubicado cerca de Ginebra, Suiza, podría crear pequeños agujeros negros que, dicen, serían un fantástico descubrimiento
Algunos apocalípticos temen que estos agujeros negros puedan tragarse la Tierra —aunque los físicos dicen que esto es imposible— y han pedido a las Naciones Unidas que detengan el uso del LHC, que ha costado 5.500 millones de dólares. Curiosamente, sin embargo, nadie había demostrado nunca que la predominante teoría de la gravedad, la Teoría de la Relatividad General de Einstein, en verdad predice que se puede crear un agujero negro de esta manera. Ahora un modelo por computadora mostró de modo concluyente, por primera vez, que una colisión de partículas sí puede crear un agujero negro.
“Me habría sorprendido mucho si hubiese sido de otra forma”, dice Joseph Lykken, físico en el Laboratorio de Acelerador Nacional Fermi en Batavia, Illinois. “Pero es importante tener gente que sabe cómo se forman los agujeros negros observando esto en detalle”.
La clave para formar un agujero negro es poner suficiente masa o energía atestada en un volumen lo bastante pequeño, como sucede cuando colapsa una estrella masiva. De acuerdo con la Teoría de la Relatividad General de Einstein, la masa y la energía curvan el espacio y el tiempo, o espacio-tiempo, para crear el efecto que percibimos como gravedad. Si se junta una gran masa o energía en un espacio suficientemente pequeño, esa curvatura se vuelve tan severa que nada puede escapar, ni siquiera la luz. Así que el objeto se convierte en un agujero negro. Y dos partículas pueden crear un minúsculo agujero negro de esta manera si chocan con una energía por encima de un límite fundamental al que se le llama energía de Planck.
O bueno, esto es lo que habían supuesto los físicos. Los investigadores han basado esta predicción en la conocida como Conjetura de Anillo (o “de aro”, Hoop Conjecture), una regla general que indica cuánto debe comprimirse un objeto de cierta masa para crear un agujero negro, dice Matthew Choptuik de la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá. Un cálculo de la década de 1970 también dice que una colisión de partículas podría crear un agujero negro, señala Choptuik, pero este cálculo modelaba las propias partículas como agujeros negros y, por tanto, puede haber sido ajustado para producir el resultado que se deseaba.
Ahora Choptuik y Frans Pretorius, de la Universidad de Princeton, simularon estas colisiones, incluyendo todos los detalles matemáticos extremadamente complejos de la relatividad general. Para simplificar y hacer genéricas las simulaciones, modelaron las dos partículas como objetos hipotéticos conocidos como estrellas de bosones, que son similares a los modelos que describen a las estrellas como esferas de fluidos. Utilizando cientos de computadoras, Choptuik y Pretorius calcularon las interacciones gravitatorias entre las partículas en colisión y encontraron que se formaba un agujero negro si las dos partículas chocaban con una energía total de alrededor de un tercio de la energía de Planck, ligeramente menor de la energía predicha por la conjetura del aro, como reportan en un artículo en la revista Physical Review Letters.
¿Significa esto que el LHC va a crear agujeros negros? No necesariamente, dice Choptuik. La enegía de Planck es un 1018 veces (un trillón) el máximo del LHC. Así que la única forma para que el LHC pueda crear agujeros negros es si en lugar de ser un espacio tridimensional, en realidad tuviese más dimensiones curvadas en minúsculos bucles demasiado pequeños para detectarse, excepto en una colisión de partículas de alta energía. Estas dimensiones extra, previstas por ciertas teorías, efectivamente podrían disminuir la energía de Planck en un factor muy grande. “Me sorprendería mucho si hubiese una detección positiva de la formación de un agujero negro en el acelerador”, dice Choptuik. Los físicos dicen que esos agujeros negros se desintegrarían, sin peligro, en partículas comunes.
“Es un verdadero homenaje a sus habilidades que ellos fueran capaces de lllevar a cabo esta simulación por ordenador”, dice Steve Giddings, teórico de la gravedad en la Universidad de California en Santa Bárbara. Simulaciones así podrían ser importantes para estudiar las colisiones de partículas y la formación de agujeros negros en mayor detalle, opinó. Es más, puede que sea la única forma de estudiar el fenómeno si el espacio no tiene dimensiones extra y la energía de Planck sigue estando deseperanzadoramente fuera de nuestro alcance.
Fuente: Science. Aportado por Eduardo J. Carletti
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