Archivo de 16 Marzo 2010
Las capas de hielo de la Antártida podrían ocultar grandes cantidades de estos gases de efecto invernadero
Brrrp An intricate network of lakes and rivers below Antarctica’s ice sheet could be home to lots of microbes churning out the greenhouse gas methane. Zina Deretsky/NSF Brrrp Una intrincada red de lagos y ríos por debajo de la capa de hielo de la Antártida podría ser el hogar de muchos de los microbios produciendo metano, un gas de efecto invernadero. Zina Deretsky / NSF
Un nuevo estudio sugiere que microbios que viven bajo las capas de hielo en la Antártida y Groenlandia podría estar produciendo grandes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero.
En los últimos años los científicos han sabido que se esconde agua líquida debajo de gran parte de la masiva capa de hielo de la Antártida, por lo que, dicen, es enorme el hábitat microbiano potencial de este mundo acuático. Si el metano producido por las bacterias queda atrapado bajo el hielo y se acumula durante largos períodos de tiempo —una posibilidad que está lejos de la certeza— podría significar que, cuando las capas de hielo se derritan con las temperaturas más cálidas, se liberen grandes cantidades de gas metano, que atrapa el calor .
Jemma Wadham, un geoquímico de la Universidad de Bristol en Inglaterra, describió el 15 de marzo en una conferencia de la Unión Geofísica Americana el papel poco conocido de los microbios que crean metano, llamados metanógenos, por debajo de las capas de hielo de los lagos antárticos.
Su equipo tomó muestras de un sitio en la Antártida, el glaciar Lower Wright, y otro en Groenlandia, el glaciar de Russell. Atrapados dentro del hielo había altas concentraciones de metano, dijo Wadham, así como los propios metanógenos, hasta 10 millones de células por gramo en la muestra de la Antártida y 100.000 células por gramo en Groenlandia.
Esto es comparable a la concentración de metanógenos que se encuentra en los sedimentos de la profundidad de los océanos, dijo. Las especies de microbios también eran similares a los encontrados en otros ambientes polares, como la turba ártica o tundra.
Posteriormente, el equipo puso raspados de ambos sitios en botellas y los incubó con agua para ver cuánto podían crecer los microbios. De las muestras de la Antártida, Wadham dijo, “no sucedió nada durante 250 días y luego ¡bam! Se obtuvieron toneladas de metano”.. Las muestras de Groenlandia no han estado creciendo durante todo el tiempo y hasta ahora no presentan signos de desprendimiento de metano, pero tal vez sólo es necesario más tiempo, informó en la reunión.
Otros investigadores también han encontrado recientemente metanógenos en el hielo. Mark Skidmore, un microbiólogo de la Universidad Estatal de Montana en Bozeman, informó en la conferencia que su equipo ha encontrado metanógenos en el glaciar Robertson en las Rocosas canadienses. “Esto subraya la importancia de la metanogénesis subglacial”, dijo Skidmore.
El estudio ofrece una imagen de la Antártida que la muestra como un ambiente mucho más dinámico y acuático que congelado y estático, como alguna vez fue vista. Se han identificado el menos 386 lagos debajo de la capa de hielo, reportaron en la reunión científicos de la Universidad de Edimburgo. Varios de ellos tienen en marcha planes de proyectos de perforación de gran magnitud.
Fuente: Science News. Aportado por Eduardo J. Carletti
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Un ambicioso proyecto que utiliza el Telescopio Espacial Hubble permitirá a los astrónomos dar uan mirada profunca en el universo en cinco direcciones para documentar la historia primitiva de la formación estelar y evolución de galaxias
 Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble muestra tres anillos de gas resplandeciente que rodean el lugar de la Supernova 1987A, una estrella que explotó en febrero de 1987. Crédito: Dr. Christopher Burrows, ESA / STScI y de la NASA
Utilizando una cantidad de tiempo sin precedentes del famoso telescopio espacial, el programa Hubble Multi-Cycle Treasury tomará imagen más de 250.000 galaxias distantes para aportar la primera visión global de la estructura y ensamble de las galaxias en el primer tercio del tiempo cósmico. “Este es un esfuerzo para hacer el mejor uso de Hubble cuando está en la cúspide de sus capacidades, suministrando importantes conjuntos de datos como legado de siglos”, dijo Sandra Faber, líder del proyecto de la Universidad de California, Santa Cruz.
Otros objetivos del proyecto son buscar datos cruciales en las primeras etapas en la formación de los gigantescos agujeros negros y encontrar supernovas distantes importantes para comprender la energía oscura y la expansión acelerada del universo.
El esfuerzo se basa en la nueva cámara de gran alcance de infrarrojos del Hubble, la Wide Field Camera 3 (WFC3), así como la cámara avanzada para sondeos (ACS) del telescopio. La propuesta, que reúne a un gran equipo internacional de colaboradores, recibió un récord de 902 órbitas de tiempo de observación, siendo uno de los tres proyectos a gran escala elegidos para el programa Multi-Cycle Treasury de lHubble. El tiempo de observación, de un total de cerca de tres meses y medio, se extenderá a lo largo de los próximos dos a tres años.
El Hubble permite a los astrónomos remontarse en el tiempo, ya que atrapa la luz que ha viajado miles de millones de años por el universo. El nuevo estudio está diseñado para observar galaxias a distancias que corresponden a “mirar atrás en el tiempo” casi 13 mil millones de años (alrededor de 600.000 años después del Big Bang) hasta cerca de 9 mil millones de años atrás. Los astrónomos expresan estas distancias en términos de desplazamiento al rojo ( “z”), una medida que nos dice cómo la expansión del universo desplaza la luz de un objeto a mayores longitudes de onda. El corrimiento al rojo aumenta con la distancia, y este estudio analizará los objetos a una distancia de alrededor de z = 1,5 a z = 8.
“Queremos mirar muy profundo, muy lejos en el tiempo, y ver lo que las galaxias y los agujeros negros estaban haciendo en aquel entonces”, dijo Faber. “Es importante observar diferentes regiones, porque el universo es muy grumoso, y tener una muestra lo suficientemente grande como para que las cosas cuenten, así podemos ver cuánto había de un tipo de objeto con respecto a otro tipo en distintos momentos.”
Faber y sus colegas astrónomos esperan que los primeros datos de sus observaciones esten disponibles a finales de año. Los datos de este proyecto se pondrán a disposición de toda la comunidad astronómica sin que el equipo de Faber vaya a tener un período de propiedad para llevar a cabo su propio análisis. El probable resultado será una carrera entre los equipos de científicos para publicar los primeros resultados de análisis de este nuevo tesoro de datos. Pero Faber dijo que el proyecto aportará datos tan ricos que mantendrá ocupados a los astrónomos durante los próximos años.
“Estamos muy entusiasmados, no sólo por las 900 órbitas, sino también por lo que puede hacer esta nueva cámara. Es increíble lo que ve”, dijo Faber. “Este proyecto es el suceso más grande en mi carrera, la culminación de tres décadas de trabajo utilizando telescopios grandes para estudiar la evolución galáctica”.
Información adicional sobre el proyecto está disponible en el sitio web del Programa Cosmology Survey Multi-Cycle Treasury en http://csmct.ucolick.org/.
Fuente: Universe Today. Aportado por Eduardo J. Carletti
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En 1995, un grupo de escolares de Minnesota descubrió que la mitad de las ranas de un estanque era deforme. Algunas tenían piernas truncadas, flexionadas, algunas tenían piernas extra, mientras que otras no tenían ninguna. Las fotos de las ranas llamaron la atención de los periodistas, que culparon a la contaminación química
Desde entonces, el artista estadounidense Brandon Ballengée ha encontrado ranas y sapos igualmente deformados en todo el mundo cuando trabajaba con el biólogo Stanley Sessions del Hartwick College en Oneonta, estado de Nueva York. Ballengée documentó sus viajes de campo fotográficamente. También recoge especímenes muertos, que utiliza para crear imágenes artísticas como ésta de una rana arborícola del Pacífico con patas adicionales proveniente de Aptos, California.
Ballengée dice que se siente atraído por las ranas porque las encuentra extrañas, casi de otro mundo. Para aumentar este efecto, cubre las ranas con tintes que vuelven el cartílago de color azul, los huesos rojos y la carne translúcida. Seguidamente, los escanea utilizando un escáner de alta resolución para producir una fantasmal y detallada imagen. “Yo quería encontrar una manera de mostrar lo que estaba encontrando sin dar miedo o ser explotador.”
¿Entonces, por qué son deformes las ranas? Resulta que hay una explicación natural. Unos parásitos perforan y penetarn la yema de la extremidad en desarrollo de un renacuajo, lo que lleva a las células que están bajo ataque a sobrecompensar cuando se dividen, creando patas extra. También puede haber una explicación simple para las piernas que faltan: las larvas de libélula muerden las expuestas patas traseras de los renacuajos. El miembro trata de regenerarse, pero su éxito depende de cuán grave es la mordedura y de la etapa en el crecimiento del renacuajo. Así que la alta tasa de deformidad en el estanque Minnesota, simplemente, pudo haber sido por mala suerte.
Fuente: New Scientist. Aportado por Eduardo J. Carletti
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El corazón de Venus puede pertenecer a la Tierra. Nuestro planeta podría estar tironeando sobre el núcleo de Venus, ejerciendo un control sobre su rotación
Cada vez que Venus y la Tierra llegan al punto más cercano en sus órbitas, Venus presenta siempre la misma cara hacia nosotros. Esto podría significar que la gravedad de la Tierra está tirando sutilmente de Venus, afectando su ritmo de rotación. Esa idea, planteada hace varias décadas, fue descartada cuando se descubrió que Venus gira demasiado rápido para estar en una resonancia gravitatoria.
Pero la Tierra podría seguir tirando de Venus al controlar su núcleo, según los cálculos de Gérard Caudal de la Universidad de Versailles-Saint Quentin, Francia.
Caudal hizo grandes suposiciones sobre el interior de Venus, del que sabemos muy poco. Para que sus hipótesis sean correctas, el planeta, como la Tierra, deber tener un núcleo sólido rodeado por una capa líquida. Esto permitiría que el núcleo sólido girase más lento que el resto del planeta. El núcleo también tendría que ser asimétrico o heterogéneos, de modo que la Tierra pueda ejercer un tirón variable cuando Venus gira. “Para que la resonancia sea posible, debería haber algo que la gravedad de la Tierra pueda agarrar”, dice Caudal.
Este último requisito podría ser un problema para la hipótesis, dice Jean-Luc Margot de la Universidad de California, Los Angeles. “A fin de mantener una resonancia, el núcleo interno no debe ser redondo en una cantidad significativa”, señala.
Sin embargo, las imperfecciones firmes en los núcleos planetarios tienden a suavizarse, porque el núcleo está caliente y bajo una gran presión, de acuerdo con David Stevenson, del California Institute of Technology en Pasadena. Aún así, sin embargo, la teoría de la resonancia vale la pena, añade.
Observando los cambios en la rotación de Venus durante un tiempo mediante observaciones de radar podría revelar más sobre lo que está pasando en el interior del planeta, dice Margot.
Referencia de publicación: Journal of Geophysical Research, en prensa.
Fuente: New Scientist. Aportado por Eduardo J. Carletti
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