Se trata de un punto dentro de Gale, un cráter de 154 kilómetros de diámetro en cuyo interior se eleva una gran montaña, al pie de la cual se posará el robot
La NASA anunció hoy el lugar donde aterrizará en Marte el robot Curiosity, en agosto de 2012, con la misión de analizar las condiciones ambientales del planeta rojo para determinar si es posible que haya, o haya habido, vida.
“Realmente tenemos a Marte a la vista. Curiosity no sólo nos suministrará abundantes datos científicos de importancia, sino que servirá como precursor de la exploración humana del planeta rojo”, anunció el administrador de la NASA, Charles Bolden.
El Laboratorio Científico Marciano (MSL, por su sigla en inglés), compuesto por una decena de instrumentos de análisis para examinar el suelo, rocas y la atmósfera de Marte, está siendo ensamblado sobre un robot de 6 ruedas, de casi una tonelada de peso, que llevará por nombre Curiosity.
El robot será el vehículo más grande enviado hasta ahora a Marte y a diferencia de las primeras investigaciones, por medio de las naves Viking I y II, y posteriormente con los robots Spirit y Opportunity que se centraron en la búsqueda de agua, ahora se trata de buscar rastros de vida.
En esta misión Curiosity examinará las rocas, el suelo y la atmósfera del planeta rojo con una serie de herramientas que cargará en su interior, incluyendo un láser para pulverizar fragmentos de rocas que le puedan obstaculizar y un instrumento diseñado para detectar compuestos orgánicos.
Su nombre fue sugerido en 2009 por una escolar de Kansas, Clara Ma, en un concurso realizado por la NASA en el que recogió las propuestas de más de 9.000 estudiantes de todo el país.
Durante su exploración analizará si el ambiente en la región elegida para su descenso ha podido sustentar alguna vez formas de vida o si la hay en la actualidad. Asimismo, buscará minerales formados en presencia de agua y varios bloques químicos de formación de vida.
La NASA prevé lanzar el vehículo desde Cabo Cañaveral (Florida) entre el 25 de noviembre y el 18 de diciembre de 2011. Recorrerá 200 millones de años antes de aterrizar en suelo marciano en agosto de 2012.
España está implicada en este proyecto, ya que es la responsable de construir el sistema de antena que irá integrado en el robot y que servirá para poner directamente en contacto al aparato con la Tierra.
Cuando Curiosity se comunique con la Tierra desde la superficie de Marte enviará sus mensajes a través de la antena española que, al ser orientable, puede moverse para apuntar directamente a la Tierra.
Su misión principal será enviar a Tierra, sin necesidad de enlaces intermedios, los datos científicos de los diferentes instrumentos e información sobre el propio estado del Rover, así como recibir las instrucciones que el vehículo precisa para llevar a cabo su misión.
La exploración en el suelo de Marte comenzó en 1997 con la misión Pathfinder, que llevó al planeta el vehículo Sojourner, desde el cual la humanidad recibió las primeras imágenes en detalle de ese planeta.
Fuente: EFE y varios medios. Aportado por Eduardo J. Carletti
Lleva toneladas de alimentos, material científico, combustible y gases. Se trata del segundo vehículo de carga ATV de la Agencia Espacial Europea. Llegará dentro de ocho días
El mayor vehículo de abastecimiento lanzado por la Agencia Espacial Europea (ESA) despegará esta noche desde el puerto espacial de Kourou, en la Guayana francesa. A las 23:13 (hora peninsular española), el ATV-2 Johannes Kepler será lanzado a bordo del cohete Ariane 5 rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS), donde está previsto que llegue dentro de ocho días.
La nave Kepler llevará a la tripulación de la ISS toneladas de combustible, alimentos, material científico y gases para renovar la atmósfera de la plataforma orbital. Con sus 20 toneladas de peso, el ATV-2 (Automated Transfer Vehicle), podría trasladar un autobús de dos pisos.
Las tareas de abastecimiento se hacen habitualmente mediante las naves rusas Soyuz y Progress. Con las naves de carga ATV, la Agencia Espacial Europea espera tener un papel cada vez más relevante en esta tarea.
Kepler es el segundo vehículo automatizado lanzado por la Agencia Espacial Europea. El anterior ATV, ‘Julio Verne’, fue puesto en órbita en 2008. En la agenda hay previstos otros tres lanzamientos de cargueros. El próximo año despegará el ‘ATV-3 Edoardo Amaldi’, que en la actualidad está siendo probado en Bremen. En 2013 está previsto el lanzamiento del ATV-4 y dos años más tarde, el ATV-5.
Tecnología española a bordo
Diez empresas españolas han colaborado en este proyecto, que cuenta con un presupuesto de unos 350 millones de euros.
Crisa (que junto a CASA compone Astrium España, filial española de EADS) ha fabricado los equipos de aproximación y acoplado automático a la Estación Internacional. Se trata de una de las fases más críticas debido al riesgo de colisión con la plataforma espacial.
Durante la presentación de la misión a la prensa, el pasado viernes, el responsable técnico de la misión ATV-2 en Crisa, Alfonso González, comparaba la función de la tecnología desarrollada por su empresa con la de “los ojos y la boca” de la nave espacial, que harán posible el acoplamiento a la ISS de forma automática, sin intervención de los astronautas: “Es el único vehículo que se acopla de esta forma, aunque la maniobra estará supervisada por la tripulación de la ISS, que podrá llevar a cabo maniobras de evasión si fueran necesarias”, añade.
Los equipos ha sido fabricados en las instalaciones que la empresa tiene en Tres Cantos (Madrid) y en las que en la actualidad desarrollan nuevas tecnologías para futuras misiones espaciales en Marte y Mercurio.
La integración de todos los elementos que conforman la Kepler se ha llevado a cabo en las instalaciones de Astrium en Bremen (Alemania).
De momento este tipo de naves de carga no está preparado para transportar astronautas debido a las fuertes aceleraciones y las turbulencias que se producen durante el vuelo así que, en principio, ninguna de las misiones previstas será tripulada.
Impulsar la ISS
Una de las principales tareas de Kepler será impulsar la Estación Espacial Internacional, de 420 toneladas de peso, para corregir la pérdida de altura que se produce a diario. La ISS orbita a muy alta velocidad (unos 28.000 kilómetros por hora) y está situada a unos 350 kilómetros de distancia de la Tierra. Cada día su posición baja entre 50 y 100 metros, por lo que periódicamente es necesario empujarla hacia arriba.
El vehículo estará en órbita tres meses y medio, durante los cuales se utilizará como zona de almacenaje e incluso como lugar de descanso de la tripulación, ya que se trata de un lugar mucho más tranquilo que otras partes de la Estación Internacional. Cuando concluya este periodo, será cargada con residuos de la ISS, que se desintegrarán con la nave cuando ésta vuelva a entrar en la atmósfera terrestre, sobre el Océano Pacífico.
Una ‘mini-Tierra’ a bordo
Entre el material científico que viaja a bordo de la Kepler, destaca un experimento de la Universidad de Cottbus (Alemania) construido por Astrium y denominado Geoflow II. Se trata de un contenedor del tamaño de una caja de zapatos en el que se ha reproducido una mini-Tierra.
El objetivo es investigar los procesos que tienen lugar en el manto terrestre y que originan los procesos volcánicos, la tectónica de placas y los terremotos. En 2008 Geoflow I estudió ya los flujos y la composición del núcleo de la Tierra. El objetivo del nuevo experimento es llegar a conocer mejor estos fenómenos para ayudar a predecirlos.
Fuente: El Mundo. Aportado por Eduardo J. Carletti
La búsqueda de vida en Marte podría resultar más fácil con una creativa adaptación de una herramienta común de análisis que se puede instalar directamente en el brazo del vehículo robótico de exploración
En un artículo publicado en la revista Planetary And Space Science, un equipo de investigadores proponen añadir un láser y un embudo de iones a un instrumento que es ampliamente utilizado, el espectrómetro de masas, para analizar las superficies de las rocas y otras muestras directamente en la superficie de Marte. Los investigadores demostraron que este sistema combinado podría funcionar en el mismo sitio donde está la muestra, sin la manipulación que, por lo general, requiere la espectrometría.
“Hay una gran cantidad de emocionantes descubrimientos sobre Marte que faltan por hacer”, dijo el autor principal del artículo, Paul Johnson. “Esta técnica podría hacernos comprender la composición de las rocas y los suelos de Marte —incluyendo si hay evidencias de vida— mucho más fácil”.
A Johnson, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena, California, se le ocurrió la idea después de leer sobre un embudo de iones adaptado a la tecnología de la espectrometría de masas que desarrollaron Keqi Tang y Dick Smith, del Departamento de Energía del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste. William Brinckerhoff del Centro de Vuelo Goddard, en Greenbelt, Maryland, contribuyó con su experiencia en la miniaturización de instrumentos científicos para el proyecto, mientras que Robert Hodyss, también del JPL, realizó el trabajo experimental.
Aquí en la Tierra, la espectrometría de masas es una técnica común de análisis que los científicos utilizan para identificar moléculas, sus elementos y sus isótopos en muestras que van desde rocas a proteínas. Su acción consiste en convertir las moléculas de una muestra en iones con carga eléctrica. A continuación, el espectrómetro de masas, mide con precisión la masa de los iones y los fragmentos para identificar el contenido de la muestra a nivel molecular.
La espectrometría de masas no es nueva en la exploración del espacio. Se utilizó para analizar el suelo marciano por primera vez como parte del programa Viking de la NASA en la década de los 70. Y está previsto que se también lo haga en el Rover de la Mars Science Laboratory, Curiosity, que despegará en dirección al Planeta Rojo en noviembre de este año. Pero toda vez que la técnica fue utilizada en el espacio, las muestras tuvieron que ser ampliamente preparadas antes de que pudieran ser analizados.
Con la Viking, por ejemplo, el suelo se tuvo que sacar con una pala, se lo debió colocado en una cámara y calentarlo para convertirlo en gas antes de poder analizarlo. El Laboratorio Científico de Marte podrá hacer un análisis de las muestras más completo de lo que podía la Viking, pero todavía requiere preparar sus muestras previamente. Cuanto más manipulada sea una muestra, existe mayor posibilidad de que el equipo no funcione correctamente o el análisis falle.
En la Tierra, los científicos hacen espectrometría de masas dentro de una cámara de vacío. Pero eso requiere o encontrar una muestra lo suficientemente pequeña, o reducir la muestra para encajar en la cámara. En Marte, todo este trabajo tiene que hacerse con un vehículo robótico que es controlado por operadores humanos a millones de kilómetros de distancia.
“Cortar las rocas, recogerlas y mover el vehículo: todo esto se suma a la complejidad ya existente”, dijo Johnson. “Esto hace que sea más difícil llevar a cabo experimentos con un rover. Además, la suma de nuevas herramientas para que el instrumento puede hacer estas tareas adicionales aumentan su tamaño, peso y consumo de energía. Todo esto hace del envío de un espectrómetro de masas al espacio un reto difícil”.
Tratando de simplificar este trabajo, Johnson y Hodyss del JPL, que gestiona el proyecto de exploración de Marte en la NASA, se enfocó en trabajar en la técnica llamada ablación con láser. El método consiste en disparar un láser en la superficie de la muestra, lo que crea una nube de moléculas e iones que pueden ser analizados por el espectrómetro de masas.
Pero ¿cómo se consigue que los iones de la muestra entren en el espectrómetro de masas? Incluso en nuestro planeta, ese problema ha perseguido a los investigadores durante años. Un gran porcentaje de la muestras se perdía en esta etapa hasta hace poco. Los investigadores del PNNL, Dick Smith y Tang Keqi desarrollaron una nueva tecnología de espectrómetros de masas en la década de 1990 para hacer frente a ese desafío.
Su Embudo Electrodinámico de Iones consiste en una serie de electrodos conductores cada vez más pequeños que tiran de manera eficiente, centrando más iones en el espectrómetro de masas que sin el embudo. Esto hace que los espectrómetros de masas sean tremendamente más sensibles. Afortunadamente, el embudo de iones funciona mejor cuando su entorno tiene una presión de aire de alrededor de 5 mmHg: la presión atmosférica en Marte.
“No diseñamos el Embudo de Iones de modo específico para la exploración espacial, pero estamos contentos de que sea una buena opción para Marte”, dijo Tang.
El JPL requirió ayuda del PNNL para comprobar si era posible realizar en Marte la combinación de la ablación con láser y el embudo de iones. Un espectrómetro de masa de laboratorio se equipó con un láser y un embudo de iones y se colocó dentro de una cámara sellada que coincidía con las condiciones atmosféricas de Marte. Los investigadores dispararon pulsos de láser en diversas muestras, como cobre, acero inoxidable y yeso. Y tal cómo se sospechaba, una pequeña capa de la superficie de los átomos de cada muestra se transformó en iones, que fueron rápidamente introducidos en el espectrómetro de masas, que identificó las muestras.
“Este sistema podría convertirse en un instrumento del tipo ‘apunte y dispare’ para el análisis espacial”, dijo Johnson
Los resultados son prometedores, pero es necesario seguir trabajando para desarrollar espectrómetros de masas equipados con embudos de iones preparados para el espacio. El siguiente paso es hacer el sistema tan pequeño y ligero como sea posible para que pueda ser utilizado en un vehículo de exploración espacial. Los autores planean reducirlo lo suficiente para que quepa en el brazo robótico de un robot.
Financiado por la NASA, el equipo realizó sus experimentos en el JPL, que es administrado por el Instituto de Tecnología de California. El embudo de iones que realizó la prueba fue desarrollado y construido en el Environmental Molecular Sciences Laboratory del Departamento de Energía del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste.
La empresa Astrobotic Technology Inc. ha anunciado la firma de un contrato para lanzar una misión robótica de Astrobotic hacia la Luna con el cohete Falcon 9 de la empresa privada SpaceX
Esta expedición buscará agua y transportará materiales, y el robot narrará su aventura al tiempo que envía vídeo en 3D. La misión podría ser lanzada muy pronto: diciembre de 2013.
La fase superior del cohete Falcon 9 llevará a Astrobotic en un crucero de cuatro días hacia la Luna. Astrobotic orbitará la Luna para alinearse, preparando el alunizaje.
La nave espacial aterrizará suavemente, de modo preciso y seguro, utilizando tecnologías pioneras de la Universidad Carnegie Mellon para la conducción de coches autónomos.
El vehículo robótico explorará durante tres meses, funcionando de forma continua durante los días lunares, e hibernando durante las noches lunares. El módulo de aterrizaje sustentará las operaciones de carga con energía abundante y se encargará de las comunicaciones.
“La misión es la primera de una serie”, dijo el doctor William “Red” Whittaker, presidente de Astrobotic Technology y fundador del Field Robotics Center de la universidad. “Las misiones Astrobotic tienen la voluntad de obtener nuevos recursos, ofrecer ricas experiencias, servir a nuevos clientes y abrir nuevos mercados. Estimulado por incentivos, contratos, y el Google Lunar X PRIZE, esta es la ocasión perfecta para una novedosa exploración.”
“La Luna tiene tesoros económicos y científicos que fueron descubiertos durante la era Apolo, y nuestros exploradores robot serán una punta de lanza de esta nueva frontera lunar”, dijo David Gump, presidente de Astrobotic Technology. “La misión inicial cuenta con los us$ 24 millones del Google Lunar X Prize, 2 millones de dólares de bonos de lanzamiento de Florida, y un contrato con la NASA de us$ 10 millones de dólares [por los datos de ingeniería] del aterrizaje, y llevará 100 kilogramos de carga útil para las agencias espaciales y marketing de corporaciones.”
Además de Carnegie Mellon, donde se han construido y probado varios prototipos, la misión es financiada por socios industriales tales como International Rectifier Corporation y patrocinadores corporativos como Caterpillar Inc. y ANSYS Inc.
Acerca de la tecnología Astrobotic
Las expediciones Astrobotic llevarán a la Luna cargas útiles, instrumentos científicos y experimentos de ingeniería de las agencias espaciales, investigadores académicos y empresas de medios de comunicación y comercialización. La NASA le otorgó a la empresa un contrato de us$ 10 millones en 2010 por acceder a los datos de ingeniería de la expedición en las tecnologías de aterrizaje lunar. La compañía también tiene una asignación de la NASA para diseñar un robot lunar minero para recuperar los materiales volátiles congelados en los polos, que se pueden transformar en combustible para recargar la nave para su regreso a la Tierra. Otras expediciones explorarán los agujeros “tragaluz” y las cuevas lunares como posibles refugios de las temperaturas extremas, la exposición a la radiación y el bombardeo de micrometeoritos. Astrobotic también planea un robot que circunde la Luna, dejando atrás a la puesta del Sol en la luna y evitando así la inmovilización en la fría noche de dos semanas.
Se puede encontrar más información en www.astrobotic.net.
Acerca de SpaceX
SpaceX está desarrollando una familia de vehículos de lanzamiento y naves espaciales que están aumentando la fiabilidad y el rendimiento del transporte espacial, y que en última instancia reducirán los costos en un factor de diez. Con los cohetes Falcon 1 y 9, SpaceX tiene un diverso manifiesto para el lanzamiento de satélites comerciales a órbita. Después de que el transbordador espacial se retire, el Falcon 9 y la nave espacial Dragon SpaceX iniciarán el transporte de carga, incluyendo plantas y animales vivos, hacia y desde la Estación Espacial Internacional para la NASA. Falcon 9 y Dragon se desarrollaron para llevar a los astronautas.
Fundada en 2002, SpaceX es una empresa privada propiedad de directivos y empleados, con inversiones minoritarias de Founders Fund, Draper Fisher Jurvetson y Valor Equity Partner. La compañía cuenta con más de 1.200 empleados en California, Texas y Florida. Para obtener más información y para ver el vídeo de lanzamiento del Falcon 9 y Dragon, visite el sitio web de SpaceX en SpaceX.com.
El nuevo cometa posee un núcleo estimado de 10 kms y parece ser un objeto primigenio, inalterado desde la formación del Sistema Solar hace unos 4.500 millones de años
"Con un mayor desarrollo en ensayos clínicos, esta solución será un gran avance en los procedimientos actuales que, en general, restauran de manera imperfecta una función perdida en meses, en el mejor de los casos," señaló el profesor Jorge Bittner, de la Universidad de Texas
Quedaron en silencio, buscándose los ojos en la penumbra. —No es broma —repitió Gregorio—. Le tengo miedo a la oscuridad. Mucho miedo. Tras un breve titubeo, Martina se llevó el cigarrillo a los labios. Lo prendió. Durante unos segundos la llama perfiló las siluetas de ambos contra el fondo claro del respaldo de la cama; entonces volvió la penumb […]
Hay una habitación. Es grande —no en un sentido abarcable por la mente humana, sino en la medida en que las once dimensiones espaciales que la componen se curvan, doblan y enrollan, creando un espacio de proporciones ciclópeas. Hay un contenedor en su centro. Es oscuro, salvo por infinidad de puntos luminosos que brillan en una amplia gama de colores, ar […]
Empezó a oír el llanto antes de entrar a la casa. El hombre volvió del trabajo con el último aliento de la tarde, arrastrando su sombra a través de las calles. En todo su aspecto lánguido y demacrado se notaba el agotamiento físico y la falta de sueño que su cuerpo venía reclamando a gritos.