Se ha descubierto que la biosfera de la Tierra se extiende a mucha más altitud de lo que se pensaba —hasta 30.480 metros— sobre la superficie del planeta. Todos los microorganismos presentes en estas alturas podrían estar sometidos a los efectos mutantes de la alta radiación y podrían ser transportados por todo el mundo en una especie de corriente de patógenos
El científico Maccarrone recuerda que, antes de organizar este estudio, varios experimentos llevados a cabo en la Tierra habían mostrado que la enzima 5-LOX era crítica para controlar la vida y la muerte programada de muchas células (un proceso llamado apoptosis), incluso la de los linfoncitos humanos. En el año 2000 se llevó a cabo un experimento con una enzima pura durante un vuelo parabólico de la Agencia Espacial Europea (ESA) con el objetivo de demostrar cómo la actividad lipooxigenásica aumenta en un ambiente de ingravidez
“Esto abre las puertas a la era de la genética sintética y tiene implicaciones para la exobiología, la biotecnología y la comprensión de nosotros mismos” escribe Gerald Joyce, experto reconocido del Instituto de Investigación Scripps (EE UU), en una editorial de la misma revista Science donde se publica esta investigación
Agregado el 28 Marzo 2012 por Axxón en Ciencia, Experimentos, Geología, Misiones
Cameron, de 57 años, comenzó su descenso en un minisubmarino fabricado por su equipo de ingenieros en colaboración con National Geographic a primera hora local del lunes y tocó fondo un poco antes de las 22.00 GMT del domingo
“Lo que hacemos no difiere de lo que realizaron los agricultores que comenzaron cruzando cabras hace siglos. En mi opinión es mucho peor lo que hacen los criadores de perros a veces, al cruzar un labrador con un animal mucho mas pequeño. En nuestro caso sólo hicimos un único cambio genético, sabemos exactamente cual es y cuáles son los resultados”
«El propulsor no funcionó. No hubo ni primer ni segundo encendido. Esto significa que el aparato no pudo orientarse por las estrellas», dijo el director de la agencia espacial rusa, Roscosmos, Vladímir Popovkin