Hecho en la República Argentina Página Axxón Axxón 127 Hecho en la República Argentina

F i c c i o n e s

PARICIÓN
Juan Carlos Muñoz

Argentina

Tu madre ha esperado por ti, lo mismo que tú para nacer.
      Las ansias de salir provocan en tu madre las dolorosas, pero esperadas contracciones.
      Ella sabe que estás ávido de vivir nuevas emociones, de ver otros entornos, otros ambientes. Que quieres experimentar otras sensaciones, otros sentimientos. Que quieres ser partícipe de tu vida, de tu otra realidad.
      Ella, procurará tu nueva vida silenciosamente, ideará tus situaciones, proporcionará tus gustos, tus necesidades, tus deseos.
      Ahora que ha llegado el gran día, está dispuesta a darte todo esto, todo lo que ha planeado para ti.
      Te hará olvidar las reminiscencias de tu vida anterior, para que no estorben tu nueva realidad. Porque los viejos temores, te harán vacilar cuando camines por lados oscuros, cuando la noche te amenace con la soledad. En tu primera vez, al mirarte y no encontrarte, cuando vueles, cuando te desplaces a la velocidad de la luz, al saberte inmortal.
      Estas son las últimas pujadas, sólo debes acomodarte y adoptar una postura relajada para lograr un buen nacimiento.
      Así, como lo hace ella que, tranquilamente, se posa en cuatro patas a la orilla del mar; con sus uñas desgarra levemente el ombligo para que las próximas contracciones lo abran poco a poco y naturalmente, hasta dejarte caer.
      Ven, ya estás preparado para vivir lo que tu madre te promete.
      A lo largo de este nuevo destino que te entrega, aprenderás el significado de muchas cosas.
      Ajeno a la muerte, vivirás cuanto te otorgue.
      Estará allí, siempre allí. Presente o tácitamente. Como el ángel de la guarda con su niño, como un guía y su discípulo, como un amante, como la conciencia.
      Ahora que sueltas los últimos hilos que te atan a tu vieja imagen, búscala como ella lo hace, con los ojos, con los brazos, con los dientes.
      Acurrúcate bajo sus alas. Siente su calor maternal. Su olor, el mismo que te acompañará durante tu vida.
      Bésala, sin temor abraza su cuerpo ambiguo. Ella te huele y acaricia con sus garras tu suave piel. Te lame para limpiar tu nueva figura de restos de viejas envolturas. Te acerca a su escamada forma y sus garras comienzan a dañar tu pellejo.
      Crees que es amor efusivo, que la felicidad de tenerte es incontrolable al ser madre.
      Pero sus colmillos también comienzan a desgarrar tu piel, aunque saben a besos colmados de alegría.
      No eres el primogénito, ni tampoco serás el último en nacer, pero es una regla natural de tu especie que tu madre comience a devorar tu cuerpecito, aún con más ansias que en tu alumbramiento.
      Después de todo, es la única manera de cumplir con su promesa: el inicio de tu nueva vida.


Axxón 127 - junio de 2003

Hecho en la República Argentina Página Axxón Axxón 127 Hecho en la República Argentina

            

ÍNDICES DE LAS REVISTAS AXXÓN
87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115
116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144
145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173
174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202
203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231
232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260
261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280

Nedstat Basic