Página Axxón Axxón 129

AnaCrónicas

por Otis

El día en que, con magnífico y repentino fulgor, surgió radiante entre mis neuronas la idea cuya manifestación esplende ahora ante vuestros ojos, y a la que mensualmente pagáis oportuna pleitesía, híceme el firme propósito de no llegar jamás ante vosotros con algo que por debajo estuviera de vuestros merecimientos. Mas, bendito como he sido por el don del hiperlumínico pensamiento, caí prontamente en la cuenta de que aun sin apartarme un ápice de tal sencilla aunque insuficiente normativa, bien podría no ver la electrónica luz ambarina de estas unifrontes páginas nada que valiese siquiera el módico crujido que el autor arranca ritualmente a sus nudillos antes de colocar sus dedos sobre el teclado. De suerte pues que, constituyendo de por sí las celestes altitudes el aposento natural de mi altísono espíritu, he tomado la resolución bravía, mas no exenta por ello de la prudencia y la moderación que campan en mi escudo de armas, de contrariar salmónidamente el mezquino modelo de apelar al mínimo común múltiplo de cuanta masa humana se pretenda mediáticamente alcanzar; y así, en lugar de despeñarme yo hasta los bajos, tiendo a vosotros, moradores de las planicies, una escala de dorados filamentos de genio y peldaños de sólida sabiduría, de modo que podáis alcanzar, si todos vuestros afanes dedicáis a tal empresa y no desfallecéis en el inevitablemente arduo intento, las cotas de majestad y grandeza que en mí tanto admiráis. Sí, mis lectores, aunque grandes esfuerzos os requiera creer o siquiera entender estas palabras, me va la fe entera en que seréis capaces de elevaros por sobre la vasta y árida monotonía que llamáis vuestra existencia y abrir vuestros ojos legañosos a un infinito de inenarrables maravillas.
      En esta inteligencia es que se han elaborado las previas ediciones de AnaCrónicas, y la actual no constituye excepción a ésta que he blasonado mi suprema regula; puesto que hallaréis aquí mismo un par de inspirados opúsculos sobre asuntos que con absoluta certeza ni siquiera os figurabais, y que os servirán para dar otro paso en vuestra empinada ascensión a las magnas cumbres. S
on cosas éstas que por más que no esté a vuestra altura aprenderlas, sí que está a la mía el enseñároslas; que no ha de ser medida la limosna de la mano que la recibe, sino de la que la da. Claro que lejos está esto que os ofrezco de ser una simple limosna; mas sé de buenas fuentes que tampoco hay entre vosotros a quien le quepa el apelativo de santo, de modo que mejor obraríais en dejar de lado vuestro recelosa necedad y agradecer a la providencia el haber puesto en este valle de lágrimas a quien os tiende una mano generosa para ayudaros a egresar de la estulticia en que promiscuamente os revolcáis, atiborrándoos todo el rato de bellotas de ignominia. Y si acaso llega algún día el género humano a la sidérea iluminación, y se revela el universo en desnudo esplendor ante los ojos de los hombres, recordará la colectiva memoria de la especie que no poco tuvo que ver con ello éste, el más humilde de vuestros servidores.

El misterio del Club Sirio-Libanés
Documento
El rincón alternativo: La cloroterapia
Por Rosemary Romero
El Gaucho de los Anillos
La comunidá del anillo (capítulo 11)


Página Axxón Axxón 129
            

ÍNDICES DE LAS REVISTAS AXXÓN
87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115
116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144
145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173
174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202
203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231
232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260
261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280

Nedstat Basic