¡ME GUSTA
AXXÓN!
  
 

Archivo de abril 2015

Crucé el portón principal y me interné en la neblina, que a esta altura parecía ser patrimonio exclusivo de Manuel.
Subí los cuatro escalones del alero, o lo que quedaba de ellos. Entonces vi una puerta de roble, bastante parecida a la de la entrada, sólo que mucho más magullada y con señales de haber sido arrancada de cuajo. Estaba apoyada contra la pared, junto a lo que había sido el cantero de las rosas