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Nueva antología fantástica
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La Editorial de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá acaba de publicar la Antología del cuento fantástico colombiano. Es la tercera antología en los últimos
diez años que se dedica al tema.
La Editorial de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá acaba de publicar la Antología del cuento fantástico colombiano. Es la tercera antología en los
últimos diez años que se dedica al tema. Primero fue Cuentos de Ciencia Ficción (1998) con seis cuentos de los ganadores y finalistas del concurso de
cuentos de ciencia-ficción organizado por el ICDT de Bogotá (1). Poco después, en el 2000, Contemporáneos del porvenir, con selección y prólogo de
René Rebetez. En esta oportunidad el crítico, narrador y poeta Campo Ricardo Burgos López (2) selecciona a quince autores la mayoría de los cuales no
figuraron en las antologías anteriores (3) y en ella no solo incluye a los llamados por él clásicos (4) y a quienes ya tienen un nicho en la literatura colombiana (5),
sino a seis nuevos valores del género: Carlos A. Gutierrez, Dixon Moya, César Heredia, Felipe Muñoz Jaramillo, Pablo Fernando Casas y Manuel Julián
Escobar, ganadores varios de ellos de concursos y con publicaciones en revistas colombianas y del exterior pero todavía pendientes de la publicación de su
primer libro.
Burgos López hace una introducción acertada para sostener que la literatura fantástica es esa "donde las cosas no transcurren del mismo modo que en el mundo
cotidiano" y "cuyos personajes son prodigiosos (y) hacen parte de esas narraciones donde las reglas de vida mezclan sin empacho lo natural y lo sobrenatural".
En su perspectiva, la literatura fantástica "posibilita pensar lo impensado", "responder a ciertos anhelos universales de la especia humana" y "conservar la
esperanza". La literatura fantástica es para él "la matriz de toda la literatura" siguiendo a Borges, quien estimó las cosmogonías y mitologías modos fantásticos
de explicar la realidad como la primera forma de interpretación literaria del mundo hecha por el hombre.
La antología está hecha con tres sub-géneros de la literatura fantástica: la ciencia ficción, el terror y lo que él denomina "literaturas especulativas y del absurdo".
A esta variante pertenecen los cuentos Los bellos de Julio C. Londoño, que es una crítica a la superficialidad de las relaciones humanas basadas en lo físico;
Urbano o el visitante de Andrés García, que narra las aventuras de un hombre con pretensiones de dios menor que decide atisbar a todos los demás en sus casas
sin que éstos se den cuenta. Quisiera verte hoy, de César Heredia, un hermoso relato en el cual el azar se convierte en obstáculo insalvable para el encuentro de
una pareja. Iniciación de Elkin Restrepo, que explora el tema de la colonización del planeta por insectos alienígenas. El ser-dios de Felipe Muñoz, que cuestiona
la ocupación del hombre en glorificar a un dios creador en lugar de ocuparse de su propia existencia. Y El combate de Harold Kremer, que es un mini texto que
muestra las variantes de la fatalidad en la vida de un hombre.
En la línea de la ciencia-ficción encontramos, además del mío (6): El masturbador, del antologista, cuento que supone la existencia de una máquina que vive en un
orgasmo permanente que vuelve adictos a los humanos que la utilizan. Mitología, de Gustavo Wilches, con el tema de las nuevas formas de vida en el cosmos. En
Tremores, Dixon Moya supone que somos víctimas de las manipulaciones de seres de otra dimensión. La relatividad de los seres de Pablo F. Casas explora el
encuentro de dos civilizaciones del cosmos. El sentimiento sin nombre de Carlos A. Gutiérrez: una crítica al espíritu belicista del hombre que es capaz de usar el
psiquismo de un niño paranormal como arma destructora. El Judío de Ulm de Orlando Mejía Rivera con el tema siempre fascinante del cruce de personalidades
a través del tiempo. Soy el hombre, de Manuel Julián Escobar, recreación del mito de Adán y Eva. Y en la línea del terror, Maternidad, cuento breve de
Fernando Romero, en el que la madre vampiro, ante la imposibilidad de conseguir sangre en el hospital, se abre una herida para que el bebé le succione la suya.
En la antología no hay cuentos de los subgéneros épico y mítico-folclórico porque, según Burgos López, casi no hay cultores de ellos en Colombia.
Como conclusión debo decir que en muchos de estos relatos está presente esa preocupación de siempre de la literatura fantástica por los problemas
trascendentales del hombre, que algunos nos divierten y nos permiten "escapar de la prisión de la vida cotidiana" y que otros nos permiten ver el mundo como
"ese lugar misterioso y asombroso que es", según palabras del antologista. Antología del cuento fantástico colombiano (Bogotá, Abril, 2007) es, sin duda, una
excelente muestra del nivel que ha alcanzado nuestro género en Colombia y un acierto de la Universidad Sergio Arboleda y de su brillante profesor Campo
Ricardo Burgos.
Notas:
(1) Fuimos jurados en ese concurso William Ospina, René Rebetez y yo.
(2) Magíster en Literatura de la U. Javeriana, premio nacional de poesía-Colcultura, autor del ensayo La narrativa de ciencia-ficción en Colombia (2000) y de la
novela José Antonio Ramírez y un zapato (2003).
(3) Repetimos Julio C. Londoño, Campo R. Burgos, Orlando Mejía R. y el autor de estas líneas
(4) Considera clásicos a Germán Espinosa, a René Rebetez y al suscrito y aclara que no pudo conseguir las autorizaciones para la inclusión de cuentos de los
dos primeros autores.
(5) En esta categoría ubica a Elkin Restrepo, Harold Kremer, Julio C. Londoño, Orlando Mejía Rivera, Gustavo Wilches, Andrés García y Fernando
Romero.
(6) El cuento Los ejecutores fue tomado de mi libro Lorna es una mujer (1986).
Fuente: Gacetilla. Aportado por Antonio Mora Vélez
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