La NASA impide el estreno del primer corto de ciencia ficción rodado en el espacio

Lo rodó Richard Garriot durante los 12 días que pasó en la plataforma orbital. El creador de videojuegos es uno de los siete turistas que viajó a la ISS. Dos astronautas de la NASA aparecen en este corto, ‘Apogee of Fear’. Sólo podrá estrenar el documental ‘Man on a Mission’, sobre su vida a bordo

El espacio es un tema recurrente en las películas de ciencia ficción aunque hasta ahora, todas han tenido que recrear los escenarios en la Tierra. El creador de videojuegos Richard Garriot, uno de los siete turistas que ha viajado a la Estación Espacial Internacional (ISS), aprovechó su estancia en la plataforma orbital para rodar un corto de ciencia ficción en un ambiente de ingravidez real. También fueron realistas las interpretaciones, ya que los astronautas de la NASA Mike Fincke y Greg Chamitoff y el cosmonauta Yuri Lonchakov son los protagonistas. La cinta, sin embargo, no se estrenará debido a la oposición de la NASA, que ha logrado evitar su difusión.

El corto censurado por la NASA se titula Apogee of Fear y dura ocho minutos. Según ha explicado Garriot, la película narra la historia de un alienígena escondido en la plataforma orbital. Los tripulantes de la ISS descubren su presencia al detectar que el consumo de oxígeno en las instalaciones se dispara de forma inexplicable.

La aparición de sus astronautas en el corto es una de las razones que esgrime la NASA para impedir su estreno, según explicó Garriot en declaraciones a Space.com. El empresario se mostró decepcionado por la decisión de la agencia estadounidense, aunque no cree que a la NASA no le guste la película. Simplemente, sostiene, no coincide con el mensaje que la agencia quiere transmitir: «De momento, la NASA ha decidido que no se estrene públicamente debido a que el film ha sido rodado en instalaciones de su propiedad y aparecen sus astronautas», afirmó el empresario.

Es hijo del astronauta Owen Garriot

Para lograr ir a la ISS en 2008 y emular a su padre, el astronauta Owen Garriot, el empresario desembolsó 30 millones de dólares. Su progenitor viajó al espacio en dos ocasiones. En 1973 pasó 60 días en el laboratorio Skylab, logrando el récord de permanencia en el espacio hasta entonces. Diez años más tarde, se subió al transbordador Columbia para una misión de diez días en el Spacelab-1.

Debido a la oposición de la NASA, su hijo Richard tendrá que conformarse el estreno de otra cinta grabada durante su viaje turístico, y en la que él es el protagonista. El documental Man on a Mission, que se estrenó el 13 de enero y ha sido dirigido por Mike Woolf, recoge las vivencias de Garriot durante los 12 días que pasó junto a los astronautas de la ISS.

La cinta resultará interesante para los amantes del espacio pero lo cierto es que tanto la NASA como la ESA han difundido en el pasado numerosos documentales sobre la vida de los astronautas en la ISS. El impacto está muy lejos del que seguramente habría generado el estreno de la primera película rodada en el espacio.

Por ahora no han servido para convencer a la NASA ni la insistencia de Garriot ni los intentos de instituciones como el prestigioso Instituto Smithsonian, que consideran de gran interés la película.

Turistas en el espacio

Hasta ahora sólo siete multimillonarios (seis hombres y una mujer) han viajado como turistas a la Estación Espacial Internacional tras someterse a un intenso entrenamiento y desembolsar una fuerte suma. Las expediciones se realizaron entre 2001 y 2009 y fueron gestionadas por la compañía Space Adventures. Todos ellos volaron en naves rusas Soyuz, pues hasta ahora EEUU no ha organizado ninguno de los viajes.

Richard Garriot viajó a la ISS el 12 de octubre de 2008 a bordo de una Soyuz TMA-13. Según la compañía Space Adventures, su principal objetivo a la hora de realizar este viaje era animar a las compañías privadas a participar en el sector espacial.

El último cliente pagó 35 millones de dólares por su billete. El ingeniero de software húngaro Charles Simonyl, uno de los primeros programadores que Bill Gates contrató para Microsoft, ha sido el único en repetir y planea regresar al espacio este año.

Desde 2009 no ha vuelto ningún turista a la ISS, una plataforma concebida como centro de investigación a unos 400 kilómetros de la Tierra. Tras la jubilación de la flota de transbordadores de la NASA, el pasado verano, las naves rusas Soyuz son las únicas que actualmente trasladan a los astronautas a la plataforma orbital, de forma que sus limitadas plazas están más demandadas que nunca.

Sin embargo, la compañía Space Adventures propone a las personas que en el futuro vayan a contratar un viaje a la ISS (el precio actual es de 38 millones de euros) disfrutar de un paseo espacial de 90 minutos por otros 11 millones de euros. Hasta ahora ningún turista ha realizado una caminata fuera de la nave, una experiencia que podría inspirar un nuevo guión de ficción. Con permiso de la NASA, eso sí.

Fuente: El Mundo. Aportado por Eduardo J. Carletti


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