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11-Feb-2008

Un innovador laboratorio utiliza satélites para combatir enfermedades

¿Quién diría que algún día sería posible salvar vidas en la Tierra utilizando satélites en el espacio?

A un grupo de investigadores en ciencias atmosféricas del Centro Nacional de Tecnología y Ciencias del Espacio, de la NASA, les pareció estar en otro país cuando se encontraron por primera vez con representantes de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Alabama (UAB, por su sigla en idioma inglés), en Birmingham, con el fin de debatir sobre una inusual asociación.

"Cuando nos reunimos por primera vez, parecía como si estuviéramos hablando idiomas completamente diferentes", dice Dale Quattrochi, de la NASA.

Pero muy pronto empezaron a comprender cómo los datos obtenidos con satélites de la NASA se podían traducir en información vital para la salud pública.

"Comenzamos a ver que realmente coincidíamos. Fue maravilloso. ¡Como si de pronto se encendieran las luces!", dijo Quattrochi.

Jeffrey Luvall, William Crosson, Dale Quattrochi y Maurice Estes, Jr., revisan datos proporcionados por satélites para el área metropolitana de Chicago. [Imagen ampliada]

Durante los últimos 50 años, los satélites han revolucionado los pronósticos del tiempo y también las comunicaciones. Entonces, ¿por qué no podrían hacer lo mismo con la salud de los seres humanos?

Los investigadores de la UAB y de la NASA se dieron cuenta de que se podía enfocar la ciencia de los cohetes hacia la microbiología y la salud pública con el fin de producir avances en ambos campos. Ese momento, digno de un "¡eureka!", inspiró una idea tras otra sobre diferentes maneras de combatir los problemas en el ámibto de la salud pública utilizando datos proporcionados por satélites.

Una de las mejores ideas que surgieron fue la de enseñar a estudiantes de salud pública, quienes forman el grupo de investigadores y de personal médico del futuro, a utilizar el potencial de las ténicas de imágenes proporcionadas por satélites con el propósito de estudiar y combatir enfermedades de la actualidad. Esta idea condujo a la UAB a la creación de un laboratorio de detección a distancia para hacer precisamente eso (de hecho, es el primer laboratorio en Estados Unidos dedicado a la detección a distancia que ha sido utilizado para fines médicos y de salud pública).

Los estudiantes del laboratorio toman cursos de "capacitación cruzada" con científicos de NASA/NSSTC, tales como los doctores: Dale Quattrochi, Jeff Luvall, Douglas Rickman, Mohammad Al-Hamdan, William Crosson, y Maurice Estes, quienes están allí invitados como conferenciantes y expertos. Muchos de los científicos de NASA/NSSTC han sido contratados como profesores adjuntos en la Escuela de Salud Pública de la UAB. Y el innovador trabajo que realiza el laboratorio es de vanguardia.

"Este laboratorio, así como las investigaciones que apoya, ayudará tanto a nuestra generación como a las generaciones futuras", dice Jeff Luvall, del NSSTC (Centro Nacional de Ciencia Espacial y Tecnología, en idioma español). "Este es un momento decisivo para la salud pública. ¿Quién sabe hacia dónde nos llevará todo esto?"

Algunos estudios auspiciados por el laboratorio ya han producido investigaciones importantes respecto de la lucha contra la malaria. Imágenes en infrarrojo, obtenidas por satélite, están ayudando a los científicos a localizar fuentes de agua tibia estancada (lo cual representa un ámbito muy fértil para la reproducción de mosquitos). De este modo, se pueden tratar las áreas con problemas de manera efectiva y precisa, deteniendo así la propagación de la enfermedad. Otros investigadores del laboratorio están utilizando imágenes proporcionadas por satélites para establecer correlaciones entre casos de infección con el Virus del Nilo Occidental y la proximidad a vertederos de neumáticos (otro lugar favorito para la reproducción del mosquito que transporta el virus).

Los satélites de la NASA realizan mediciones y trazan mapas de las temperaturas del suelo en el área metropolitana de Chicago. [Imagen ampliada]

La técnica de detección a distancia también ha resultado muy valiosa para rastrear las influencias del ambiente sobre el asma en los niños. Los datos proporcionados por satélites están ayudando a determinar los niveles de contaminación y otros factores ambientales en aquellos lugares habitados por niños para averiguar si son estos factores los que podrían estar provocando los ataques de asma. De ser así, muchos niños podrían ser tratados con terapias contra el asma que los protegan de estos efectos.

Otro estudio busca establecer vínculos entre las enfermedades del ambiente y las enfermedades cardiovasculares, incluyendo los derrames cerebrales. La UAB ha estado trabajando en un estudio de gran envergadura llamado REGARDS (sigla que en idioma inglés corresponde a Reasons for Geographic and Racial Differences in Stroke o Razones que explican las diferencias geográficas y raciales en casos de derrame cerebral, en idioma español). Este estudio, financiado por el Instituto Nacional de Salud, tomó como muestra a más de 30.000 personas en todo Estados Unidos y utilizó observaciones internas que incluyeron la toma de la presión arterial y muestras de sangre así como la entrega de formularios con preguntas detalladas sobre la salud. El estudio se centró en la población afroamericana debido a que, según se ha demostrado, este grupo exhibe mayor riesgo de contraer alguna de las enfermedades que se están investigando (enfermedades cardiovasculares, hipertensión y derrames cerebrales, entre otras).

"Tanto la UAB como la NASA desean comprender, por medio de los datos proporcionados por satélites de la NASA sobre la calidad del aire, los índices de calor, la temperatura, la humedad y otros elementos ambientales, de qué manera influye el ambiente sobre las enfermedades que investiga el estudio REGARDS", explica Quattrochi. "Los resultados de este estudio podrían ayudar a los funcionarios de salud para formular recomendaciones sobre la exposición ambiental y la salud".

Ya se han planificado muchos estudios, y otros están en curso, acerca de los efectos del agua sobre la salud dental y también acerca de la relación entre el plomo, el mercurio y los pesticidas con los problemas de salud en las madres y los bebés en el extranjero.

Sólo imagine lo emocionado que estaría el diseñador de uno de los primeros satélites, construído hace 50 años, si se enterara de que ahora se los utiliza para combatir problemas de salud y salvar vidas.

En cualquier idioma, es una buena noticia.

Fuente: Ciencia@NASA
Traductor al español: Iris Mónica Vargas