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09/Ago/06

Sorpresas por el raro contenido revelado en el impacto contra el cometa Tempel 1

Cuando la NASA estrelló la sonda Deep Impact contra el cometa Tempel 1 el 4 de julio de 2005, los investigadores buscaban la materia más antigua del Sistema Solar..

(Sky & Telescope) - Pensaban que debajo de sus capas externas alteradas el núcleo del cometa podía contener hielo y polvo sin cambios desde hace 4.500 millones de años, y que ése sería nuestro mejor acercamiento al nacimiento de nuestro Sistema Solar.

Pero cuando un equipo conducido por Carey Lisse (universidad de Maryland) apuntó el telescopio espacial infrarrojo Spitzer a la nube de hielo y polvo que brotó de la colisión, se sorprendieron. El equipo informa en el ejemplar de Science del 4 de agosto que los escombros del Tempel 1 están relacionados con carbonatos y arcillas: dos clases de los minerales que, en la Tierra, generalmente se forman en presencia de agua líquida.

En un cometa, el agua líquida no significa océanos y ríos. Significa, en cambio, que se ha infiltrado alguna vez agua subterránea o vapor en el interior, destruyendo o alterando los materiales originales que había dentro.

"La detección de carbonatos y de arcillas es una sorpresa", dice Paul Weissman (del Jet Propulsion Laboratory, laboratorio de propulsión a chorro), un investigador de cometas que no está implicado en el estudio del Spitzer. "Para alguna gente, esto vuelve más interesantes los cometas, pero para mí significa también que se pueden haber perdido los registros prístinos con los que siempre contamos por estar dentro de los núcleos cometarios".

El Tempel 1 es el único cometa que se conoce con evidencia de carbonatos o arcillas. En 2004, la nave espacial de Stardust de la NASA sobrevoló el cometa Wild 2, recogiendo minúsculas motas de polvo, y volvió a la Tierra en enero de 2006. Hasta ahora, las muestras de Wild 2 parecen bastante prístinas.

"No vemos ninguna evidencia de alteración", dice Don Brownlee, el investigador principal del Stardust (universidad de Washington). "Quizá Tempel 1 y Wild 2 son cometas totalmente distintos, aunque pensamos que es probable que sean más similares que diferentes. Podrían tener historias evolutivas diferentes".

Aunque la observación del Spitzer y de la sonda Stardust demostró que los dos cometas tienen composición similar, por lo menos son diferentes en su superficie. A diferencia de Wild 2, Tempel 1 está picado con cráteres de impacto, lo que lleva a los investigadores a preguntarse si estos pudieron ser la fuente de los carbonatos y arcillas.

"Sabemos que hay montones de agua en el cometa", dice Lisse. "Y Deep Impact dio entre dos cráteres de impacto. Es posible que esos [cráteres de] impacto hayan creado el vapor, de modo que el punto donde golpeó Deep Impact no estaba perfectamente prístino. No es seguro. Hay mucha ambigüedad".

Lisse y sus colegas también señalan que el agua no es la única opción para producir esos minerales. El año pasado, un equipo conducido por Alicia Toppani (laboratorio nacional Lawrence Livermore) demostró que los carbonatos pueden formarse a partir de los gases, sin agua líquida. Y otros investigadores han demostrado que calentando ciertos minerales en un proceso conocido como recocido se pueden producir arcillas, una vez más sin necesidad de agua.

"La base en geología planetaria es que se necesita agua líquida para hacer los carbonatos y las arcillas a partir de la roca", dice Lisse. "Pero casi no se han hecho estudios de laboratorio para estudiar su formación a bajas temperaturas y presiones".

"Por cierto, espero que el material del cometa haya estado esencialmente sin cambios desde que fue incorporado hace 4.500 millones de años", agrega. "Pero pienso que el jurado aún no ha dado su veredicto".

Aportado por Eduardo J. Carletti