|
02/Dic/04
Angélica Gorodischer, la gente y los viajes en el tiempo El Segundo Encuentro Argentino de Creadores de Género Fantástico, organizado por la Fundación Ciudad de Arena y celebrado en el magnífico marco del Club del Progreso (en la Ciudad de Buenos Aires), comenzó con todo. El viernes 26 de noviembre, apenas pasadas las 15.00 y luego de la bienvenida del presidente de la Fundación, Gabriel Guralnik, Angélica Gorodischer y Alejandro Waksman tomaron posición en el escenario para comenzar con la charla abierta con el público.
Con todo, la escritora admite que no siente nostalgia por el género: "Cuando uno hizo ciencia ficción, siempre queda una marca. Puedo escribir las cosas más realistas, pero siempre está ahí. Yo quiero que quien está leyendo pierda el pie, y ésa es en parte la marca de la ciencia ficción". Sin pelos en la lengua, y ante una pregunta del público, Angélica Gorodischer denunció el machismo "exasperante" puesto en evidencia durante el reciente Congreso de la Lengua, celebrado en su ciudad. También amonestó en broma a su colega Ana María Shua por llegar tarde. Pero también habló de sus libros, de su relación con la escritora norteamericana Ursula K. Leguin, explicó la forma en que construye sus universos y cómo trabaja sus textos. "Si tengo que dejar reposar seis meses mis textos, me suicido", admitió. Y en otro tramo de la charla aseguró: "Mientras escribo, el lector me importa un pito". A unos pocos tomó por sorpresa saber que Angélica Gorodischer escribe en la PC y edita en pantalla, y que "no imprime hasta que la obra haya quedado más o menos terminada".
Viajando donde nunca antes... ni después Luego de la disertación de Germán Cáceres sobre historieta (que sucedió a la charla abierta con Angélica Gorodischer), Claudio Sánchez (profesor titular de Física en la Universidad de Flores, y escritor consuetudinario de artículos didácticos y de divulgación), dio una muy divertida charla sobre "Los viajes en el tiempo en la ciencia y la ciencia ficción". La oportunidad fue propicia para hablar de paradojas, o para recordar (o acceder por primera vez) a la forma en que autores como Bradbury, Wells, Irwin Allen, Bester, Brown, Asimov, u obras televisivas y cinematográficas (Los Simpsons, Volver al Futuro) trataron el tema.
Después, llegó la merienda, la visita obligada al stand de libros y la recta que desembocaría en las últimas actividades del viernes: la charla con Ana María Shúa y la presentación de Fábulas Invernales, de Carlos Gardini. Pero eso será tema para la próxima.
La mesa se desarrollaba con ausencia de sobresaltos (lo cual no siempre es tan bueno como puede pensarse), hasta que a Alzogaray le tocó responder la típica pregunta sobre sus lecturas y quiénes influyeron en su obra. El biólogo sacó del bolsillo un larguísimo papel que desenrrolló ampulosamente y, sin que le cambiara un ápice el gesto, comenzó a leer despertando la carcajada de la audiencia. La próxima vez que entrevisten a este lúcido escritor y científico, ¡cuidado! Deben ir con la mente bien afilada. Más información: Finalizó exitosamente el Segundo Encuentro Argentino de Creadores de Género Fantástico Página de Claudio Sánchez |