¡ME GUSTA
AXXÓN!
  
 

ARGENTINA

 

 

A diferencia de muchas otras publicaciones, cada número de esta revista se publica poco a poco, y va creciendo a lo largo del mes. Es por eso que tras estas líneas solamente hay dos cuentos; el resto del material irá apareciendo, como siempre, semana a semana.

Esta metodología de publicación hace que a veces no sepamos con certeza qué sigue, pues el material que llega a nosotros entra en un proceso de selección y pre-producción que va desde la corrección del texto hasta la ejecución de la ilustración que acompaña cada obra —otra obra en sí misma—, con pasos técnicos y de preparación intermedios que no viene al caso enumerar ahora. Por consiguiente no podemos hablar, salvo raras excepciones, sobre el contenido del número.

Si no podemos hablar del contenido, ¿de qué hablar, entonces? Hay veces que el tema sale naturalmente, o hay algo extremadamente importante y puntual para contarles, y entonces la cosa se hace mucho más fácil. Pero no es así esta vez.

Entonces digo: «Ya está, hablemos del pasado». Del pasado de Axxón, claro. Y me doy cuenta del riesgo a repetirme, y que rememorar estos veinticinco años de publicación, todos los autores, ilustradores, divulgadores y demás colaboradores es más una tarea para dentro de unos números, para cuando cumplamos nuestro primer byte.

Si el pasado y el presente no me parecen temas para tratar hoy, tal vez el camino sea hablar del futuro. Pero ese terreno es fértil para la ciencia ficción, más que para un editorial, y si no hay algo a comunicar —convocando a concurso para el nuevo año de Axxón, por ejemplo— es un sinsentido meterme en ese brete.

 

Así, mientras espero la aparición de mi musa, intento abordar por otro lado: ¡la temática de los cuentos que están saliendo, claro! ¿cómo no se me ocurrió? Que zombis —porque los vampiros parecen haber pasado—, que parece que está volviendo el steampunk, pero algo retorcido, que cierto costumbrismo fantástico, que un mago sin sombra pero con club de fanas, que poca ciencia… No, no es el camino: hemos tenido en el último tiempo muy buenos cuentos de ciencia ficción, incluso de la dura. Aparte, este análisis puede abarcar a Axxón y a las revistas que conozco, pero dejaría afuera a todas aquellas publicaciones que no llegan a Buenos Aires, y a lo que se publica fuera del circuito y no llego a conocer… No hay caso, es asunto de la temática no me sirve.

¿Y si voy por el lado de las nacionalidades, más allá de Argentina? El espectro es por suerte bastante amplio, con abanderados de varios países. España, México, Cuba, Uruguay, Colombia, todos estos tienen sus abanderados… pero no, corro acá también el riesgo de dejar a alguien afuera injustamente. Las excelentes traducciones de Claudia De Bella, por ejemplo, que nos acercan obras escritas en inglés.

¿Podría hablar de la oposición entre papel y digital? No lo sé, porque yo tengo la sensación de que son canales complementarios, que no hay superposición, de que lo que no da uno lo da el otro.

 

Se me van acabando las cartas y yo sigo aquí, esperando a mi musa. Creo que será mejor dejarlo para el próximo mes. Después de todo, esta paginita no tiene mucha importancia, acá lo importante es el material que llena cada número, ese material que nos empuja a seguir adelante, publicando, compartiendo, dando a conocer.

 

Olvidémoslo, entonces. Demos vuelta la página y veamos qué nos depara el primer cuento de este número.

 

 


Axxón 252 – marzo de 2014

Editorial

2 Respuestas a “Editorial: «Musa esquiva»”
  1. Cristian J. Caravello dice:

    «Si no podemos hablar del contenido, ¿de qué hablar, entonces?»

    Este es el germen del problema. Un problema que se repite cada mes y que hasta las musas esquivan. Pero cada mes aparece una editorial, todas son distintas y todas son interesantes para el lector.
    Desde esta perspectiva tan realista y despiadada, las editoriales de Daniel son ese pequeño acto de magia con el que Axxón comienza cada mes.

  2. Teresa Mira dice:

    Y encima con una ilustración de tapa que es hermosa (y en a la que valoro especialmente).
    Saludos y siga haciendo magia, maestro (como tan bien han dicho aquí mismo).
    Teresa

  3.  
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