¡ME GUSTA
AXXÓN!
  
 

ARGENTINA

 

 

Hace veintitrés años, cuando en el vientre de mi esposa empezó a notarse el crecimiento de nuestro primer hijo, se me ocurrió plasmar mi felicidad en un dibujo. Inspirado en esa famosa litografía de Escher donde él se refleja en una bola de metal pulido que sostiene en su propia mano, quise que algo extraño estuviese sosteniendo la esfera, y que ésta no fuese una bola de metal pulido. Hacía poco tiempo que mis intenciones de convertirme en biólogo marino habían sido descartadas —ya había sido absolutamente abducido por la informática—, pero todo ese imaginario acuático (peces, seres extraños con aletas y escamas, huevos y embriones traslúcidos) seguían ahí, y entonces decidí que la esfera sería un huevo, y el embrión una sirena. Esa ilustración, a tinta y óleos, terminó impresa sobre una remera blanca, y pronto cubrió ese abdomen mágico y querido.

Tiempo después, cuando ya disfrutaba haciendo ilustraciones de tapa de la revista, pensé que algunas obras que yo había realizado a mano anteriormente para mí, como divertimento, merecían la oportunidad de ser compartidas, esta vez en formato digital. Y claro: este bebé merecía una nueva vida, así que volví a hacerlo. Esta segunda encarnación fue realizada enteramente con herramientas de vectorizado y pintado digital. Todo a fuerza de mouse, claro. Si no la han visto nunca o no la recuerdan, el resultado puede verse aún hoy en la portada del número 133 de Axxón.

 

Jamás pensé que este bebé habría de tener otra nueva oportunidad, y menos que recaería en otras manos la tarea de recrearlo.

Teresa P. Mira de Echeverría pertenece a ese puñado de autores que, surgidos en los últimos años, han logrado cautivarme. Ella tiene un estilo muy personal y hasta barroco, y muchos de sus cuentos suelen tratar variaciones de un mismo tema, casi un leitmotiv. Nos conocemos desde hace unos años y se ha dado entre nosotros una realimentación que considero interesante, en especial entre la palabra y la ilustración. Ella ha tomado imágenes mías, y yo he tomado textos suyos, y algunas de nuestras últimas obras han cambiado un poco debido a la visión del otro. La ilustración de tapa de este número y la del 252 son primas, y fueron intentos de visualizar personajes de su autoría —que viven en una novela suya aún en proceso, y en realidad allí no se parecen a nada de esto que les muestro—. Y sin embargo, cuando apareció con esta historia logró sorprenderme gratamente —si no fuera así no estarían leyendo estas líneas—, en especial porque tomó a mi bebé de sirena para darle otro origen y hacerlo crecer. A su manera, claro, no podía ser de otra forma. Y como frutilla del postre, Derrewyn —ilustradora que ya ha realizado algunas portadas de la revista— aportó su propia visión de la visión de Teresa. Una vez más, el rizo rizó el rizo.

 

La labor de los autores, sea cual fuera su arte, es una labor generalmente solitaria, pero creo que es necesaria —hasta diría inevitable— la interacción con otras artes y otros autores. Al igual que el lector cuando lee y se apodera de la obra de otro para reinventar su propia versión de la historia, cuando un autor se alimenta de la creación de otro artista extiende y potencia la obra original. Le da nueva vida. Solemos encontrar pistas, guiños, marcas de otros en casi cualquier lado, y si eso aporta el plus que un artista puede dar está bien que así sea.

 

Arrancamos así, de esta forma tan personal, este corto impasse entre el cambio de byte y nuestro mes aniversario.

Yo, claro, sigo de festejo: ¡Préndanse, no sean tímidos, pasen que la casa es enorme!

Ojalá lo disfruten tanto como yo.

 

 


Axxón 257 – agosto de 2014

Editorial

2 Respuestas a “Editorial: «Retroalimentación creativa, o Historia de un bebé de sirena»”
  1. Teresa dice:

    Dany: para mí, hacer este cuento fue increíble por más de una razón: el trabajo con el material de un amigo, en el marco de un taller de amigos talentosos, y muchas otras cosas (incluso la cita de Kafka). Pero la razón principal es que estaba trabajando no sólo con una ilustración que me encanta, sino que detrás de ella había una historia maravillosa. Por eso se me ocurrió cruzar todos esos símbolos de ese modo (incluyendo, claro está, y como bien lo notás, mi impronta personal y la de los temas y modos de mostrar esos temas que más me interesa narrar). Ahora, que a vos y a tu esposa les haya gustado tanto, ésa es la recompensa más increíble. GRACIAS de verdad por entrar en esta historia tan hermosa de sus vidas y por tanta retroalimentación. Ojalá les guste al resto de los lectores.

  2. Teresa dice:

    Y no me olvidé, es que me pareció que merecía comentario aparte la cadena de ilustraciones que realzan el cuento: nacido de una hiper-sugerente ilustración de Dany, termina engendrando otra (las dos, preciosas y llenas de talento).
    Luego, la tapa. Una sorpresa fabulosa porque es parte ya de mis imágenes mentales de la novela.
    Y, además, se suma la belleza tan exquisita de la ilustración de Pau quien siempre nos sorprende con su arte.
    ¿Se puede pedir más?
    GRACIAS a los dos.

  3.  
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