Tres artículos dicen no a las evidencias de un espacio-tiempo anterior al Big Bang

Las últimas investigaciones discuten la noción del modelo cíclico de Universo sin fin, de Roger Penrose

Lo que vemos de los inicios del universo puede estar lleno de misteriosos círculos —e incluso triángulos—, pero eso no quiere decir que estemos viendo evidencias de sucesos que ocurrieron antes del Big Bang. Esto se afirma en tres artículos que apuntan contra la reciente afirmación de que los anillos concéntricos de temperatura uniforme en el fondo cósmico de microondas —la radiación remanente del Big Bang— podrían ser, de hecho, señales de agujeros negros chocando en un previo «eón» que existió antes de nuestro Universo.

La provocativa idea fue postulada por Vahe Gurzadyan, del Instituto Físico Yerevan en Armenia, y el celebrado físico teórico Roger Penrose de la Universidad de Oxford, Reino Unido. En un artículo reciente, publicado en el servidor de preimpresiones arXiv, Gurzadyan y Penrose argumentan que las colisiones entre agujeros negros supermasivos anteriores al Big Bang habrían generado ondas gravitacionales que se propagaron de manera esférica que dejaron los característicos círculos en el fondo cósmico de microondas.

Para verificar esta afirmación, Gurzadyan examinó un conjunto de datos de siete años del satélite Wilkinson Microwave Anisotropy Probe de la NASA (WMAP), calculando el cambio en la variación de temperatura en los crecientes anillos en torno a más de 10.000 puntos en el cielo de microondas. Identificó, de hecho, una serie de anillos dentro de los datos del WMAP con una variación de temperatura marcadamente menor que la del cielo circundante.

Ciclo cósmico

La mayoría de los cosmólogos creen que el Universo, y con él el espacio-tiempo, estalló hace unos 13.700 millones de años en el Big Bang, y que se ha estado expandiendo desde entonces. Un componente fundamental del modelo estándar cosmológico —que explica por qué el Universo es tan uniforme—, es la idea de que una fracción de segundo después del Big Bang el universo debió haber pasado por un breve período de expansión muy rápida, al que se conoce como inflación.

Penrose, sin embargo, piensa que, en cambio, la gran uniformidad del universo proviene de antes del Big Bang, del coletazo final de un eón anterior que vio al universo expandirse infinitamente hasta quedar muy uniforme, y así sucesivamente, creando un círculo potencialmente infinito, sin principio ni fin.

Ahora la idea de Gurzadyan y Penrose es desafiada por tres estudios independientes, todos publicados en el servidor arXiv en los últimos días, de los autores Ingunn Wehus y Hans Kristian Eriksen de la Universidad de Oslo, Adam Moss, Douglas Scott y James Zibin de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, Canadá, y Amir Hajian del Instituto Canadiense de Astrofísica Teórica en Toronto, Ontario.

Los tres grupos reprodujeron el análisis de los datos del WMAP que realizó Gurzadyan, y todos coinciden en que los datos sí contienen los círculos de baja variación. Lo que diferencia estos trabajos está en el significado que se atribuye a estos círculos.

Importancia de los círculos

Para valorar esta importancia, Gurzadyan comparó los círculos que observó con una simulación del fondo de microondas cósmico en la que las fluctuaciones de temperatura fueran por completo invariantes en escala, lo que significa una abundancia independiente de su tamaño. Al hacer esto, encontró que no debería haber ningún patrón. Pero los grupos que critican su trabajo dicen que el fondo cósmico de microondas no es así.

Ellos señalan que los datos de WMAP muestran claramente que hay muchos más puntos calientes y fríos en pequeñas escalas angulares, y que en consecuencia es erróneo suponer que el cielo de microondas es isótropo. Los tres grupos han buscado patrones de variación circular en simulaciones del fondo cósmico de microondas que asumen las propiedades básicas del universo inflacionario, y todos encontraron círculos muy similares a los de los datos del WMAP.

Incluso, Moss y sus colegas produjeron una ligera variación del ejercicio y se encontraron con que tanto los datos de observación como las simulaciones inflacionarias contienen también regiones concéntricas de baja variación en forma de triángulos equiláteros. «El resultado obtenido por Gurzadyan y Penrose de ninguna manera aporta pruebas del modelo cíclico de universo de Penrose en contra de la inflación estándar», señaló Zibin.

Gurzadyan desestima este análisis crítico como «absolutamente trivial», argumentando que hay alguna relación entre el modelo cosmológico estándar y los datos del WMAP «con algún nivel de confianza», pero que un modelo diferente, como el de Penrose, podría encajar los datos «aún mejor». Esta puntualización la hace en una respuesta a los tres documentos críticos que también se publicó en arXiv. Sin embargo, no está dispuesto a afirmar por esto que los círculos constituyen una prueba del modelo de Penrose. «Hemos encontrado algunas señales que tienen propiedades predichas por ese modelo», dice.

Fuente: Nature News. Aportado por Eduardo J. Carletti


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